lunes, 25 de junio de 2012

EUROCOPAS Y MUNDIALES

 

Saludos.

Debo confesar y confieso que me gusta ver los partidos de la Eurocopa y los de los Mundiales. Soy así y no puedo evitarlo.

Como dice el maestro Galeano, mendigo “una jugadita por el amor de dios”

Me gustan ésos partidos por varias y diversas razones y voy a tratar de explicarme a estas horas de un lunes cualquiera del año de nuestro señor presidente, cuya vida guarde dios muchos años, bien guardada y el tiempo que hubiere menester:

a) Porque ocurren en verano, cuando la Liga nos condena a un respiro de difícil superación aunque luego, el resto del año, nos martiricen con horarios y días perfectos para recordar (con pasión y arrobamiento) a los antepasados de los roures y toda su saga familiar en grado de consanguineidad , afinidad y proximidad.

b) Porque desearía tener fútbol (del Sevilla) todos los días del año y aún a riesgo de que algún profesional interno, cuando se cruce conmigo, me pegue una tragantá. Son grandes y fuertes, por los que trataré de esquivarlos o cambiar de pasillo De no lograrlo, negar rotunda y vehementemente que yo sea el propietario de Algarivo y de que lo conozca o sepa de él, señoría

c) Porque a falta de pan… buenos son los pestiños de Avellaneda (que acabo de inventar y ni pajolera idea de si allá hacen pestiños).  ¿Vos sabés lo que es un pestiño?

d) Porque puedo mirar a jugadores que no conozco (pocos y sin pretender parecerme a Maldini, que sabe tela y si no lo inventa) de ligas impropias, con nombres complicados, que no juegan en el Real de Madrí y que le pegan al balón. Algunos hasta bien.

e) Porque atiendo embelesado a las clases magistrales del Maldini (otra vez), cuando repite, hasta en seis ocasiones, las magníficas cualidades de Pepe. A punto de llegar la séptima, Pepe la caga y concluye la serie… hasta el siguiente encuentro.

f) Porque Maldini (pienso repetirlo cuantas veces sea necesario y luego me lio con Petón), solo espera que Pepe “supere” ésos pequeños problemas sicológicos (machacar al contrario a mazazos, puñetazos, patadas, codazos, bocaos, pedos, mal aliento y miradas sesgadas), para terminar de ser el mejor central del mundo. Casualmente, Pepe juega en el Madrí. Purita coincidencia, oiga.

g) Porque ése, el que toma el nombre del grandísimo jugador italo (en realidad se llama Maldonado, José A.), me inunda el salón de babas apenas aparezca un merengue de la capital cualquiera sea el equipo en el que juegue. Bien o mal, pero que juegue allende Despeñaperros

h) Porque Rakitic, nuestro Iván, “lo deja frio”. Casualmente, también, Iván no juega en el Madrí. Para abundamiento y conocimiento general, debería hacerle la ola por fallar un gol (gracias a los dos del Sevilla, la colorá pasó los cuartos) con su Croacia natal. Dicho sea de paso, Croacia es un país impresionante de bonito, no como Madrí.

i) Porque cada país (de la Europa sin fronteras y sin el mediático roures y la mejó liga der mundo mundiá), presenta sus armas, sus poderes. Algunos con cañones, otros con metralletas, pistolas, cuchillos o tirachinas (tirachinas no es el súbdito amarillo que se las beneficia a todas, es un artilugio que pega chinazos que duelen).

j) Porque se escuchan himnos, con letra, bonitos. Algunos conocidos y otros por conocer. Incluso feos y que me perdonen.

k) Porque me encanta el esguince aéreo del camero a los sones del chunta chunta. Impresionante.

¿Ahora va la l? Disculpen, pero es la Academia ha cambiado tantas cosas…

l) Si, va (consulta internáutica mediante) . Porque me gusta el fútbol de toque, de pase corto, de dribling… como la colorá. No es debilidad nacioná, es que ése fútbol me encanta. Tiene magia y visto lo visto y que todos traten de imitarnos…

m) Porque me apasiona que haya quien diga, desde el centro central mediático (CCM en adelante), que aburre porque la colorá juegue como el Barça, no como el Madrí. Sublime rendición.

n) Porque sigo esperando cada partido a ver si Míster Forest deje de sacar al peor de los tres delanteros que lleva a pesar de lo que digan en el CCM (lo advertí).

ñ) Oño. Porque el Abuelo Torres sigue demostrando, así pasen cien años, que es un bluf impresionante lo diga el CCM o el CCM (delegaciones regionales incluidas).

o) OOOOHHH

p) Porque a pesar de mis deseos (fatalmente incumplidos ésta edición de la Euro), han pasado a semis tres equipos con jugadores del CCM. Doloroso en grado sumo.

q) ¿Qué quieren que les diga? Se me agotan las propuestas.

r) ¿Faltan muchas letras?

Efe de fin. Ya no doy más para un lunes cualquiera del año de nuestro señor presidente, cuya vida…

Sacabao. Se me enciende la señal de aviso de ·reserva de motivación.

Me voy a dormir.

Cuidaros.

P.D. Se me ha olvidado el Petón… otro día que aún quedan, presumiblemente, dos partidos. Lo de Benzemá y el Maldini (de nuevo, otra vez y sin ánimo de imitar al CCM), exige post aparte aunque, bien mirado, no merece la pena penita pena. Se lo coma to enterito.

MIKI ROQUÉ

 

lazo luto

Abrazos a los amigos del Real Betis Balompié.

domingo, 24 de junio de 2012

…PUENTE DE PLATA

 

Saludos.

“Se refiere esta expresión a la conveniencia de, no sólo no poner obstáculos, sino facilitar la marcha del enemigo o persona que nos estorbe, librándonos así de ella, sin esfuerzo ni pérdida de energías. Esta máxima militar, tan repetida, se atribuye a Gonzalo Fernández de Córdoba, llamado también El Gran Capitán (1453-1515).” (Miguel A. Pérez Abad)

En el argot popular se suele decir que no es una huida, que es media vuelta y avancen de frente, a toda máquina o a marcha forzada (a la carrera y como alma que teme al diablo).

Un cálculo sencillo de probabilidades (berenjenal para el que no estoy preparado porque yo soy de letritas) me advierte que no habrá concesiones a la verdad. Pero observado desde un punto de vista sicológico (ahí tengo 0,001% más de idea), lo mismo. En realidad estaremos asistiendo (ya estamos en ello con las primeras declaraciones que abundan en lo que decimos) a una “huida hacia adelante”, a un “negar la mayor”:

“La mayor alude a la primera premisa de un silogismo. Si alguien dice niego la mayor, lo que está diciendo es que no se cree la afirmación de la que parte un razonamiento, con lo que desacredita sus conclusiones; es decir, que le parece que el razonamiento está viciado desde el principio.”

Se puede negar directamente o por omisión interesada.

Visto así y desde una perspectiva que prefiero no contemplar, todo lo expuesto, todo lo demostrado, todo el arsenal de pruebas y documentos…

LA PALANGANA MECANICA

…no servirán para nada si no se quiere mirar. Volvemos a lo popular: “no hay peor ciego que quien no quiere ver”.

Hay muchas formas de desacreditar honradas profesiones y una de ellas, la peor, es la del vicio de parcialidad, el permitir que los deseos (las tripas) te puedan a la hora de los análisis, de la lógica documental y de la fuerza de las pruebas.

Hay profesiones que amparadas en las ideas de teóricos pretéritos (filosofía, por ejemplo), permiten el vertido de ideas propias, nuevas, distintas y diferentes que interpreten la realidad desde las ópticas particulares de cada cual. Todas son válidas y todas aceptables porque habrá tantos puntos de vista como observadores. Podremos rebatirlas, aceptarlas, participarlas, aplaudirlas o negarlas, pero son solo fruto de diferentes enfoques y solo por ello, merecedoras de respeto.

Otras profesiones, por el contrario, necesitan soportes específicos y especiales.

En una de ellas, la Historia, ésos soportes son absolutamente vitales y van desde análisis tipo Carbono 14, a la búsqueda de documentos en apoyo o detrimento de lo que pretendemos descubrir o estudiar. Hay pruebas de testimonios grabadas en piedra (Rosseta y Champollion) que nos abrieron el mundo antiguo, especialmente oculto, de Egipto y sus jeroglíficos.

El empecinamiento de Schliemann (ruinas de Troya) nos demostró que aquellas supuestas aventuras que tan magistralmente narró Homero, estaban basadas en hechos reales y adornadas (como toda épica) de formas prosísticas/poéticas hermosas pero ciertas. Schliemann encontró las pruebas y Homero adquirió otro valor en la Historia y sumó otro título: poeta y cronista a la vez.

Hablamos de miles de años, de pruebas especialmente dificultosas de encontrar por, precisamente, el tiempo transcurrido y la escasez de evidencias.

Pero cuando hablamos de unas décadas atrás, de cuando la prensa ya era un sistema social de importantísimo valor documental (no solo informativo), el alud de pruebas es tal que apenas se indague un poco, ésas pruebas afloran fácilmente.

Así, investigar determinado periodo del tiempo pasado (digamos, por ejemplo, la década de los años treinta a la de los setenta del siglo pasado), debe ser casi un juego de niños para un profesional, para un historiador. Y debe serlo porque no es nada complicado para neófitos, para investigadores aficionados.

Se trata de saber lo que se busca y dónde encontrarlo. Se trata de obtener las pruebas, estudiarlas, ordenarlas y publicarlas.

Pero lo más importante: se trata de mostrar todas las pruebas. Todas.

Confieso (porque nos ha ocurrido muchas veces) que hemos topado con alguna información negativa sobre el Sevilla. Como en todo colectivo, ha habido cosas positivas y otras negativas y teniendo en cuenta que tenemos un siglo largo de historia, sería impensable que no surgiera ésa parte que a nadie gustaría tener. Muchas las hemos publicado y otras, de escaso valor histórico (más como anécdotas), no.

Lo que provoca verdadera admiración y sorpresa (negativas, ciertamente), es que alguien pretenda componer un cuadro totalmente falso del pasado de otro Club. Un cuadro cargado de supuestas pruebas circunstanciales y de testimonios carentes de algún valor objetivo (por el contexto en que se produjeron). Un cuadro, en fin, que tal parece un panfleto destinado a determinados consumidores, a un público fiel que creerá (porque estará deseando creerlo), cualquier cosa que diga, cualquier barbaridad que invente y que ataque el honor, la dignidad o el valor deportivo del contrario.

Es una forma de insistir en una mentira para que termine convirtiéndose en ¿verdad?

Se le han expuesto infinidad de documentos sin necesidad de machacar con cientos de fotografías (esto es un trabajo de investigación y no uno de marketing); se le han mostrado decenas de personajes vinculados directamente con la directiva de su Club; personajes con nombres y apellidos, cargos y su historia particular; se le han señalado las relaciones con los impulsores fascistas que propiciaron la Guerra Civil de 1936; se han descubierto (para la mayoría y especialmente para la parte verde que, nos consta, nos lee) un pasado sorprendente, distinto, muy lejos de la idea idílica que tenía sobre ellos mismos y sobre los demás y se definen, documentalmente, las relaciones de poder entre unos y otros con aquel régimen antes, durante y después de la contienda...

Pero usted, Sr. Del Castillo, ni siquiera ha tenido la cortesía de esperar la conclusión del mismo, de ver todo el documento completo (en un fallo profesional imperdonable e inexplicable) y ha comenzado a huir hacia adelante, a machacar sobre personajes colaterales, a realizar maniobras de distracción y obviar, porque no puede hacerlo, las respuestas a las cuestiones esenciales, a las preguntas clave.

No puede y por eso no lo hará. Se aferrará a cualquier mínimo detalle, lo magnificará y lo expondrá de la misma manera que lo ha hecho siempre. Ocultará lo importante y se anclará en lo anecdótico. Usted es así y ése será su puente de plata.

Usted, con 129 fotografías contra el Sevilla, sigue sin poder demostrar nada de lo que pretende acusarnos. No tiene pruebas. No las hay.

Ahora debería entender que solo tomara una fotografía de su blog. Debería hacerlo porque no es tan complicado.

Usted, con trabajos como ése y siendo historiador, demuestra, sin lugar a dudas, que es mucho más sectario que yo. Infinitamente más porque sabe toda la verdad y solo cuenta una parte: la que le interesa y la que alimenta a un sector del beticismo.

Usted manipula descaradamente y en usted, profesional, es gravísimo.

Puede que a partir de ahora ya no le sea tan fácil. Puede que a partir de ahora tenga que justificarse. Puede que tenga que explicar, de puertas adentro, lo que si muestra

LA PALANGANA MECÁNICA

Ha sido un trabajo inmenso, apasionante (como toda labor de investigación de éste Equipo), siempre divertido y con sorpresas llamativas.

Con el titular de La Palangana Mecánica a la cabeza, una alineación de lujo.

Gracias a todos por dejarme participar.

Shahmat.

Cuidaros.

sábado, 23 de junio de 2012

PLACEBOS

 

Saludos.

Placebo

El DRAE, determina “placebo” tal que:

m. MED. Sustancia inocua que carece de valor terapéutico directo, pero se administra a los enfermos por su efecto sugestivo benéfico: algunos enfermos necesitan un placebo para superar sus síntomas.

nigromante-1

Hay, también, otra definición “nigromante” que viene al caso:

com. Persona que practica la nigromancia; nigromántico: aquel nigromante era un camelo, pero lo pasamos bien.

Podríamos añadir varias mas que igualmente nos serían de utilidad para los fines perseguidos, pero consideremos que ésas dos cumplen por sí solas. Vamos, por tanto, a tratar de relacionar ambos elementos (imaginen una redoma) y situarlos en el contexto que nos ocupa para, si es posible, obtener la pócima deseada.

Un placebo, como hemos podidos leer, es una sustancia sin valor terapéutico directo, es decir, en nada modifica la genética del receptor y no frena o elimina invasiones somáticas  En román paladino, una mentira (piadosa tal vez), un bolo, una estafa clínica con la que se pretende ayudar a un enfermo a superar su crisis. Se le engaña a sabiendas para que sea el otro componente, el sicológico, el que actúe y logre la mejoría deseada. Alivia, por tanto, la sintomatología física aunque anuncia comportamientos anormales en la psique

Es verdad que hay deterioros físicos contra los que la mente nada puede (si perdemos una pierna, por ejemplo, por mucho que nos esforcemos mentalmente no volverá a crecer), pero un altísimo porcentajes de los “males” que padecemos, son sicosomáticos, es decir, causa mental y física unidas y hemos podido ver señalados ejemplos de superación de importantes problemas. También de fracasos absolutos.

Hay (todos conocemos a alguien seguramente) enfermos mentales, es decir, enfermos imaginarios. Personas que siempre padecen dolores y malestares que, en la mayoría de los casos, son solo fruto de la necesidad de ser atendidos, escuchados y las mas de las veces, de la soledad interna. Se inventan ésos problemas para, ocasionalmente, ser centro de atención aunque sea refocilándose en el dolor.

El nigromante, por otra parte, es maestro en la confección de ritos y conjuros desde el albor de los tiempos. Tiene muchos sinónimos pero todos concluyen en el mismo fin: engañar a los demás administrando, perversamente, fórmulas arcanas (imprescindible la retórica) para elevarse sobre el desconocimiento, la necedad, la necesidad (real o inducida) de satisfacer los deseos de los gañanes en su adversidad, en su desorientación, en la lucha inexplicable contra el destino (o como quieran llamarlo) y las maneras de… ¿vencerlo?. O, como es necesario, hacerles pensar que lo vencen.

Son estrategias para engatusar, engañar, mentir… dándole al nigromado (palabro) una creencia falsa que le sustituya su auténtico valor personal por otro, mejor sin duda, aunque sea falso.

Hay, como ven, un paralelismo visible entre el administrador de placebos y el nigromante. Y los efectos son, igualmente, los mismos.

Hoy pongo el link y vean, si les apetece, ésta serie. Léanla toda, miren las fotografías y atienda a las palabras que las acompañan. Adviertan que estamos ante un magnífico nigromante administrando un placebo. Además es bueno en lo suyo, sin duda, para los fines que persigue, para el consumo interno de su prole.

“…era un camelo, pero lo pasamos bien…”

Siempre podemos pedir una segunda opinión, otra valoración, otros especialistas que confirmen o desmienta el primer diagnóstico, que nos permitan decidir si queremos que nos extirpen el tumor o que hay una solución alternativa que no nos obligue a pasar por el quirófano.

Después de ésa serie, acudan a un doctor de verdad, de los que cura, de los que no te engañan con pastillitas falsas, sin conjuros, de los que hablan claro, que no ocultan nada y lo muestran todo. Nos enseñan  todas nuestras tripas tales cuales son:

Vean:

LPM 1

LPM 2

LPM 3

LPM 4

LPM 5

LPM 6

LPM 7

LPM 8

Y como decía aquel, compare.

Recuerden , no obstante, que el examen del mejor especialista aún no ha terminado y que todavía tendremos motivos para pensar que nuestro organismo es sano y fuerte y que comparados con otros, tenemos una historia clínica excelente.

Cuidaros.

martes, 12 de junio de 2012

LA CAJA DE PANDORA

 

Saludos.

PANDORA

Tenga paciencia, Sr. del Castillo no pierda los nervios que esto no ha hecho más que empezar.

Cuando haya leído la serie completa en LPM. le diré porqué obvié 129 fotografías.

Puede que para entonces haya entendido que no es gratuito provocar a uno más grande, que la indiferencia no es sinónimo de miedo o vergüenza, que lea alguna vez a Sun Tzu cuando prepare campañas.

Es muy recomendable saber elegir a los amigos, pero infinitamente más a los enemigos.

Hasta lo más pacíficos tienen límites.

Usted abrió la caja y ahora deberá soportar el vendaval.

Cuídese.

sábado, 9 de junio de 2012

LA MEMORIA

 

Saludos.

Decía el filósofo que la inmortalidad reside en la memoria de los demás.

Otro que la Grandeza se demuestra en los pequeños detalles.

Y un tercero que los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.

Este es el Mausoleo a Francisco Alba, Enrique Gómez y Juan Tornero.

El Mausoleo a Alba, Spencer y Tornero.

DSC_0023

DSC_0022

DSC_0031

DSC_0032

DSC_0033

DSC_0034

DSC_0016

 

Frente a la Puerta de Cristales y en lugar preferente.

Estos son los autores del maravilloso diseño.

DSC_0045

Y éste tipo, éste Sevillista, éste genio lo provocó todo (otra vez).

DSC_0025

Gracias, Antonio.

Cuidaros.

viernes, 8 de junio de 2012

LA HISTORIA DEL MAUSOLEO A PACO ALBA, SPENCER Y TORNERO

 

Por Guardianes de la Memoria.

Un pueblo sin memoria es como un árbol sin raíces, que tiende irremisiblemente a torcerse hasta convertirse en un columpio”.

Hoy, 8 de junio de 2012, se ha saldado una deuda. Una deuda que se contrajo hace exactamente 84 años. El Consejo de Administración del SEVILLA F.C. con su Presidente a la cabeza ha dado, una vez más, muestras de tener con su historia algo tan poco común en nuestros días como es la SENSIBILIDAD.

Por ello desde nuestra más profunda pasión sevillista mostramos nuestra mayor gratitud.

Presidente: gracias.

MAUSOLEO-RECORTE

Esta historia comenzó hace unos años cuando este grupo de investigadores sevillistas se topó, escudriñando en viejas hemerotecas, con un recorte en prensa alusivo a la futura realización de un monumento al jugador Spencer en el nuevo campo que el Sevilla F.C. estaba construyendo, en la avenida de Eduardo Dato en el barrio de Nervión. El documento es de 1928.

Este es el suelto periodístico:

clip_image002

El Imparcial 01.07.1928

Poco tiempo después, nos encontramos con la amarga queja de un sevillista (M. Romero Jiménez) escrita en la sección de cartas al director que publicaba el diario ABC de Sevilla en 1932

La reproducimos a continuación sin más comentarios porque habla por sí misma.

clip_image004

ABC de Sevilla, 28.01.1932

Como habrán comprobado a Spencer se unía Paco Alba, con lo que ya eran dos los homenajeados en el supuesto monumento.

En alguna que otra ocasión referimos el asunto al Presidente y su respuesta siempre fue la misma;

-Pónganme delante el acta de ese acuerdo de la directiva sevillista y cumpliremos ese compromiso heredado

Así las cosas, con la creación del Área de Historia del Sevilla F.C. tuvimos acceso a los antiguos libros de actas hasta que la descubrimos.

ACTA DE 8 DE JUNIO DE 1928

-Extracto-

clip_image006

Acta de 8 de junio de 1928

El Sr Matta recaba para la Comisión Deportiva a la que pertenece la iniciativa de organizar y erigir en el nuevo campo un homenaje a la memoria de los antiguos deportistas que pertenecieron a este Club, Sres Alba, Tornero y Spencer, que pudiera ser un mausoleo colocado en sitio preferente que perpetúe el recuerdo de tan llorados sevillistas.

Así se acuerda.

Se recoge en el acta todo lo informado en la prensa, añadiéndose además la figura del jugador Tornero. Posiblemente estamos ante los tres primeros jugadores sevillistas que comenzaron a sacar su abono allá por las tribunas de la Gloria, en el tercer anillo. Los tres fueron jugadores, los tres murieron jóvenes, y los tres sembraron de luto y conmocionaron el corazón sevillista por aquellos años.

No se dudó ni un instante por parte del Club en llevar a cabo el compromiso adquirido 84 años antes. Varias han sido las reuniones con los autores de la obra y los departamentos del Club. Muchas las horas dedicadas a investigar sobre nuestros insignes personajes y muchos los momentos para intentar transmitir a los autores del monumento lo que significaron para el sevillismo de su época y que hacen, sin duda, que merezcan el reconocimiento que hoy se les hace.

Hoy, aquel acuerdo de 8 de junio de 1928 se ha hecho realidad.

En lugar preferente, como quedó escrito.

Para la eternidad.

---ooo---

JUAN TORNERO

clip_image008

Juan Tornero de Orta nace en Sevilla el 16 de febrero de 1894. Su madre era María Manuela de Orta y Sousa-Martins que aunque nacida en Buenos Aires llega de niña a Sevilla instalándose junto a su familia en la Plaza de San Martín. Se casó con Juan Tornero Toresano, y tuvieron cuatro hijos: Fernando, María Luisa, María Delia y Juan.

Tornero aparece en la disciplina sevillista en una sola temporada, la 1916/17, tras llegar desde Italia donde cursaba sus estudios y donde practicó y desarrolló una genuina forma de jugar al fútbol.

La técnica y el estilo que aporta tras su estancia en el extranjero le hacen obtener la capitanía desde un primer momento. Jugaba de medio centro.

En aquellos años el capitán de un equipo ostentaba una consideración distinta a la que tienen hoy en día. El capitán, además de elegir la alineación, debía convocar a los jugadores; hacerles estar a su hora y debidamente equipados en el partido; proponer la táctica de juego y dar las instrucciones precisas desde dentro del campo para que se llevasen a cabo. Tenía que ser verdaderamente bueno para llegar y ser nombrado capitán. Áurea torera tenía su figura.

En enero de 1917 contribuyó a obtener la Copa de Sevilla frente al Eterno Rival.

También fue decisiva su intervención en la final del Campeonato de Andalucía, donde el Sevilla F.C. ganó por cuatro tantos a cero al Recreativo de Huelva, obteniendo por primera vez el título de Campeón andaluz.

Tras este partido, Tornero decide dejar el fútbol "cortándose al coleta" si bien, el retiro duró poco pues es convencido por el presidente Paco Alba para que volviese a los terrenos de juego.

Participó en la primera semifinal del Campeonato de España frente al Madrid F.C.

A pesar del severo correctivo en el primer partido jugado en Madrid (ocho a uno para los madrileños en la tarde del 11 de marzo de 1917) la prensa madrileña elogió el juego sevillista que comenzaba a despuntar en el panorama futbolístico español y que difería mucho de aquel Sevilla, de fútbol más primitivo, que había jugado en Madrid años antes. Sin duda Tornero contribuyó a ello.

En el partido de vuelta en Sevilla el 18 de marzo de 1917, a las cuatro de la tarde en un Mercantil abarrotado de público y con la Giralda como testigo, se produjo la hazaña. Los espectadores presenciaron una tarde memorable comparable sólo a una tarde grande en la Maestranza.

Contra todo pronóstico el Madrid clavaba la rodilla por primera vez ante el Sevilla F.C. Juanito Tornero dirigió con sabia precisión el juego de los equipiers sevillistas hasta llevarlos a la cima de la Gloria.

Spencer fue el goleador aquella tarde en la que tras el partido los aficionados pasearon a hombros a Tornero por los terrenos del Prado de San Sebastián.

Coincide este partido con la llegada de Kinké a Sevilla. El gran Armet había visto el primer partido en Madrid, quedando sobrecogido por esa forma singular de jugar a pesar de la derrota. Unas pequeñas indicaciones del delantero catalán sirvieron para el triunfo.

En el verano de 1917, Juanito Tornero muere al contraer unas fiebres tifoideas tras bañarse en una charca en Aznalcollar.

Tras su muerte, el periodista deportivo Antonio Olmedo le dedicó estas sentidas palabras:

“A la temprana edad de 23 años, ha fallecido el notable jugador de football y querido amigo Juan Tornero.

Cuando cundió por Sevilla la noticia, causó honda emoción. Tan irreparable perdida la sentirán sus amigos y enemigos (si alguno de estos tenía) por mucho tiempo.

Era Juan de carácter afable, y por ello entablaba amistad con todos cuantos trataba, por sus bellas cualidades y compañerismo.

Ingresó en el Sevilla F.C., fue nombrado capitán del equipo, y debido a sus grandes conocimientos hizo florecer esta Sociedad, consiguiendo, gracias a sus acertadas disposiciones, grandes triunfos para su equipo en la temporadas pasada.

Todavía tienen los aficionados en la memoria el triunfo de Tornero en el segundo partido eliminatorio del Campeonato de España entre el Madrid y el Sevilla, en el que este equipo ganó brillantemente.

Juan Tornero salió aquella tarde en hombros de sus admiradores.

Si mi modesta pluma supiese expresar cuán gran jugador y amigo para todos ha sido el malogrado Juan Tornero, no tendría suficientes planas el periódico para estamparlo.

Reciba su familia mi más sentido pésame, y muy particularmente su hermano Fernando.”

ENRIQUE GÓMEZ (SPENCER)

clip_image010

Sobre el origen de su apodo podemos concluir que se dio por un cúmulo de circunstancias. Por una parte a la admiración que sentía por un futbolista así apellidado que jugaba en Jerez y que le sirvió para ocultar su pasión por el fútbol a sus padres, que preferían que su hijo se dedicara a otros menesteres. A esto podríamos unir el factor físico de Enrique, que pudo propiciar que fuesen sus propios compañeros los que le adjudicasen su alias definitivo, ya que cuando comenzó a jugar era un chaval espigado, fino, agilísimo, de pelo rubio y lacio que se dejaba bastante largo y que le caía sobre el rostro cuando saltaba o hacía un movimiento brusco, además de su tez blanca y cubierta de pecas. Todo esto le daba, sin duda, un cierto aire británico.

Enrique Gómez Muñoz (Spencer) nació en marzo de 1898 en la trianera calle Orilla del Rio, hijo de Carmen y de José -práctico del puerto-, siendo bautizado en la pila de los Gitanos de la Real Parroquia de Santa Ana.

Sin duda estamos ante la quintaesencia de la escuela sevillana o sevillista de fútbol. En su poder estuvo la gracia en el juego, el don del dribling, el regate elevado a su máximo esplendor, la agilidad en el salto, el mortífero disparo a media y larga distancia, el espectáculo más absoluto.

Nadie jugó ni jugará como él.

Fue el primer internacional del fútbol andaluz en partido disputado frente a Portugal en el campo de la Avda. de la Reina Victoria en diciembre de 1923.

Spencer fue, junto a otras cuatro o cinco almas tocadas por la gracia divina de eso de saber tratar la pelota con elegancia y clase, el que creó una de las líneas de ataque más sorprendentes y admiradas de la historia futbolística española: la Línea del Miedo.

Inició, siendo un niño, su carrera futbolística como defensa en el modesto Victoria F.C. pasando luego por el Athletic Club de Sevilla y el Recreativo de Sevilla desde donde llegó a los 15 años a la disciplina sevillista ocupando el puesto de interior derecha.

El 22 de marzo de 1915 en la final de la copa Duque de Santo Mauro en San Fernando inventó la chilena marcando un gol de tan peculiar manera. Cuentan las crónicas que aquel gol fue ovacionado por el público gaditano con delirio, acompañándose de los acordes de la banda de infantería de Marina que rompió a sonar y de muchos “hurras” a Sevilla.

Un año más tarde, en 1916, dio otra tarde de gloria que le encumbró a la categoría de héroe entre la hinchada sevillista. Se jugaba en el campo del Mercantil la semifinal del Campeonato andaluz frente al Recreativo de Huelva. A falta de un minuto para concluir el encuentro, en la última jugada del partido, Spencer realizó una jugada de ensueño que concluyó con un gol de antología. Se echó el equipo a la espalda y el sólo se inventó el prodigio. Saliendo desde su área, inició un slalom sorteando a contrarios que salían a su encuentro a base de driblings y regates por la banda derecha a velocidad de vértigo, lanzando desde larga distancia un obús que penetró por la escuadra onubense. Imparable, magnífico, sublime, narraron las crónicas.

El público en pleno éxtasis y en un estallido de felicidad se lanzó al terreno de juego para abrazar al jugador e intentar pasearlo a hombros. Spencer tuvo que refugiarse en la pequeña grada con palcos que formaba la trasera de la caseta del Mercantil ante la avalancha de aficionados que se le venía encima. Era casi un niño.

A veces, cuando la necesidad del equipo lo requería, ocupaba el puesto de portero mostrando unas aptitudes encomiables. Otras veces aparecía en competiciones atléticas quedando siempre en destacado lugar.

Estuvo trece temporadas en el Sevilla F.C. con dos breves estancias en Oviedo y en el Español de Barcelona. En el Sevilla F.C. sumó nueve Campeonatos de Andalucía que propiciaron para el equipo sevillista el apelativo del Eterno Campeón de Andalucía.

Tuvo el honor de marcar el primer gol para el Sevilla en el Campeonato de España en 1917 y consiguió el primer triunfo en dicho Campeonato ante el Madrid F.C. en un equipo que estaba capitaneado por Juan Tornero y bajo la presidencia de Paco Alba.

Enrique Gómez Muñoz y sus compañeros del Sevilla Football Club preparaban el partido de vuelta de la eliminatoria del Campeonato de España de 1926 que debía enfrentarles al Real Madrid. Unas fuertes molestias abdominales le hicieron tirarse al suelo de su Reina Victoria. Maldecía su suerte pues quería jugar ese partido a toda costa. Al día siguiente se resintió con agudos dolores. Trasladado a la clínica del Dr. Cortés se decidió su intervención quirúrgica. Cuando supo que tenía que ser operado, Spencer pronunció la siguiente y apasionada frase; “ojalá que este dolor me hubiese dado después del partido”… Sevillista hasta la muerte.

El domingo, 14 de marzo, a las diez y media de la mañana se produjo el fatal desenlace. Por la tarde sus compañeros tuvieron que jugar el partido rotos de dolor.

A su entierro acudieron miles de aficionados para acompañar al féretro que fue portado por sus compañeros y por los jugadores madridistas que, cariacontecidos, también estaban presentes. Se habían quedado en Sevilla para asistir al entierro de su admirado rival y no por ello menos amigo. Cientos de telegramas se enviaron desde todos los puntos de la geografía española. Decenas de coronas llegaron al camposanto sevillano. Todos los periódicos nacionales, se hicieron eco de la triste y luctuosa noticia. Sevilla entera lloró.

Ricardo Zamora, el mítico portero dijo de él en sus memorias:

“He aquí el mejor footballer que ha dado el fútbol andaluz. De la escuela del gran Armet fue éste el alumno más aventajado. Poseedor de magnífico toque de balón; perfecto al amortiguar y retener la pelota; hábil al avanzar por driblings preciosos y elegantes; flexible y agilísimo en el salto; certero en el remate de cabeza y brillante en el disparo. Spencer completaba, resumía un tratado o compendio del bien jugar.

En pleno triunfo, en el apogeo de sus facultades desapareció. Rápida y traidora enfermedad lo arrebató de entre nosotros, perdiendo Andalucía su figura más saliente y representativa.”

PACO ALBA

clip_image012

El 14 de octubre de 1.905 culmina el largo proceso fundacional del “Sevilla Football Club”.

La entidad nace impregnada del espíritu regeneracionista de sus socios, mayoritariamente jóvenes españoles que se han formado en el extranjero y que están influenciados por las más modernas corrientes de pensamiento europeas que ven en el deporte –y en el fútbol- el vehículo ideal para la recuperación del país, mediante la mejora de la salud y la higiene de la juventud.

Este objetivo aperturista y social se plasma en los primeros estatutos de la entidad, uno de los pocos existentes en España que expresamente recoge este interés.

Son la modernidad, el progreso y el ideal europeísta lo que propugnaban los jóvenes “sportsmen” del Sevilla Football Club, comprometidos con las elites intelectuales del país.

Así las cosas, en 1914, accede a la presidencia del club decano Francisco Javier Alba y Alarcón, Paco Alba. Había nacido en 1890 y fue socio oficializador y destacado jugador de los primeros tiempos, ocupando en la primavera de 1908 un puesto en la directiva como capitán del primer equipo.

Desde el principio se da cuenta de la importancia del fútbol y de lo que este deporte significaría años más tarde.

Fue un hombre polifacético y con gran talante organizativo, lo que le condujo a desempeñar el cargo de primer presidente de la Federación Regional Sur de clubs de fútbol, y su gran labor federativa fue decisiva para la creación del Campeonato de Andalucía.

Con él como máximo mandatario, el “Sevilla Football Club” quedará definitivamente consolidado en lo institucional y en lo deportivo, como el más destacado de Andalucía y máximo representante del fútbol del Sur a todos los niveles.

Entre los méritos atribuibles a Paco Alba cabe señalar la refundición de los estatutos y reglamentos inspirados en los del F.C. Barcelona, en la asamblea celebrada el 27 de junio de 1914.

También se alcanzan los primeros éxitos deportivos en la Copa de Andalucía, se arrolla -deportivamente hablando- a todos los rivales de alrededor, se produce la llegada de Kinké y el nacimiento de la escuela sevillista, se forma la línea del miedo, integrada por Escobar, Spencer, Kinké, León y Brand, a quienes se unen elementos valiosísimos como Ocaña y Herminio.

Paco Alba valla y remoza el campo del Mercantil e inaugura el campo de la Avenida de la Reina Victoria, donde se disputará el primer partido internacional de la selección española en nuestra ciudad, contra Portugal, así como la primera final de Copa de España.

En su faceta periodística y bajo el seudónimo de “inside right” (interior derecha) realiza una labor de defensa a ultranza de los intereses de su Sevilla como pocos han realizado a lo largo de nuestra historia.

Su presidencia llegó en tiempos difíciles puesto que ya los gastos eran numerosos y los ingresos escasos, ello conllevó a que Paco Alba y su grupo de directivos estuviesen continuamente buscando recursos para poder salir adelante.

En abril de 1921, Paco Alba fallece, un año después de dejar la Presidencia, pero en plenitud de su sabiduría y madurez personal, cuando el Sevilla Fútbol Club más fuerte crece.

El cariño del popular Paco Alba para con el Sevilla era tan intenso que cuando conoció su incurable enfermedad a la edad de 30 años, no dudó en permanecer al pie del cañón viviendo su esperado final con una dignidad fuera de lo común.

Con motivo de su muerte, quien fuera jugador de los primeros tiempos, presidente y amigo entrañable de Paco Alba, Carlos García Martínez escribió la siguiente carta en su memoria:

"Paco, el popular Paco Alba, era una institución sevillana. Dedicado desde sus más cortos años a la propaganda intensa del "sport", en él descansaba y él era el propulsor entusiasta de las más variadas iniciativas. Predicando con el ejemplo, no se detenía en obstáculos de ningún género; fiel a su convencimiento de que la salvación de España estaba en la vigorización de la raza, fue el alma mater del fútbol sevillano y el más experto y constante cultivador de todos los ejercicios de educación física. Ha muerto cuando todo le sonreía: su juventud, su fornida naturaleza, sus envidiables condiciones de carácter, su jovialidad peculiar, que despertaba en todas partes simpatías."

Con la muerte de Paco Alba se marchó el último de los regeneracionistas, llevándose el espíritu con que los padres del sevillismo engendraron nuestro club.

Cuidaros.