viernes, 13 de abril de 2012

Y LLEGÓ EL LIBRO.

 

Saludos.

ActoEnrique

Casi ochenta personas atestamos el salón del Hotel Hesperia.

Allí, para recibir la lección magistral de Enrique Vidal, estuvimos muchos sevillistas ansiosos por conocer y difundir algunos de los secretos de la Historia, de esa Historia maltratada, ofendida y pervertida por tantos que a falta de otros méritos, han sabido usar como nadie la propaganda que tan magníficamente bien inventara Goebbels (uno de los nazis más destacados): “Una mentira mil veces repetida, se transforma en verdad”. 

Allí, muy cerca del Sánchez-Pizjuan, Enrique Vidal nos presentó su libro, el libro del “Caso Antúnez. Mas allá del honor””.

No es una novela.

No hay literatura (al uso), en sus páginas.

No hay imaginación, ni personajes inventados, ni fantasía….

Es un DOCUMENTO impresionante de investigación, de coherencia, de libertad y, sobre todo, de Historia.

Todo lo que muestra el libro, y es mucho, es el fruto de tres años de INVESTIGACION en su estado más puro. Las fuentes de ésos documentos están al alcance de cualquiera que quiera consultarlas, comprobarlas, revisarlas… son públicas y solo había que ordenarlas y mostrarlas. Pero había que hacerlo con TODAS las evidencias, sin manipulaciones, sin “censuras” interesadas, sin deformaciones.

Enrique, integrante del Área de Historia del Sevilla F.C., ha terminado con el, probablemente, mayor mito anti sevillista de la Historia, aquel que pretendió privarnos de nuestro título nacional de Liga con maniobras oscuras, con alevosía, en los despachos y para tapar un error interno, una decisión desesperada (y necesaria) que nunca supieron digerir, que nunca supieron defender ante los suyos, proyectando sus equivocaciones en nosotros.

Ya ha terminado el Caso Antúnez.

Ahora, quien  pretenda volver a hablar de Antúnez, deberá leer primero el libro de Enrique Vidal. Luego hablamos de fantasmas y fantasmones.

Gracias a la ingente cantidad de sevillistas que han aportado su apoyo, a la potentísima blogosfera sevillista, a la “Pepe Brand”, a los palanganas anónimos, a los amigos, a los conocidos, a los desconocidos… por tener sed de conocimiento, sed de justicia histórica.

A todos, gracias por estar ahí, haciendo sevillismo en la medida de cada cual.

GUARDIANES SOMOS TODOS.

Gracias, Enrique, porque es un verdadero honor contarme entre  tus amigos y compañeros de viaje.

Los hechos de tus amigos te hacen mejor.

Cuidaros.

P.D. Y el broche final: Sevilla F.C. 3 – Real Zaragoza 0. Tarde noche redonda.

P.D.2: Atentos al mes de mayo porque el torrente solo ha hecho comenzar y la Historia del Grande de Andalucía va a ser diferente y distinta. Mejor.

martes, 10 de abril de 2012

PRESENTACION LIBRO CASO ANTUNEZ

 

Saludos.

Debido a la proximidad del horario del partido Sevilla F.C.-Real Zaragoza, el acto de presentación del Libro “Caso Antúnez. Mas allá del honor”, de nuestro compañero Enrique Vidal, será el jueves 12 a las 19.30 horas.

invitacion presentación libro

Allí estaremos para desmantelar otra mentira.

Cuidaros.

lunes, 9 de abril de 2012

PROXIMAMENTE: CASO ANTÚNEZ. MÁS ALLÁ DEL HONOR

 

Saludos.

Hay quien vio jugar a Juanito Arza, y te lo cuenta; hay quien estuvo en la Colina de Gelsenkirchen, y te lo cuenta; muchos vimos el gol de Puerta que nos dio la llave de la gloria...

Hay quien podrá contar que leyó el libro de Antúnez...

Un libro distinto.

Un libro que desnuda una mentira todavía contada.

Un libro sobre un hecho que pretendió ser el "crimen perfecto", el objeto del "delito" convertido en "delincuente".

Un libro que destapa un hecho trascendental que quedó velado por el humo de la insidia.

El caso Antúnez pretendió privar al Sevilla Club de Fútbol de una liga.

Alguien, que no viene al caso, postuló los Principios de la Comunicación, uno de ellos es el Principio de orquestación. "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas." De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad."

Si se realizara una encuesta, de esas a las que últimamente estamos tan acostumbrados, y le preguntaran a los sevillanos, incluso a los españoles, ¿qué pasó con Antúnez? la respuesta sería escandalosamente abrumadora en el mismo sentido, el que todos ustedes se imaginan.

Hasta que llega un señor, como Enrique, y decide que ya está bien ser el malo en todas las películas... y empieza a desenmascarar, una por una, todas esas patrañas.

Enrique se ha ido a las fuentes originales, a los periódicos de la época y las publicaciones y normativas que podían tener algo que ver en el asunto.

Como en todas las películas, el malo es como es, gracias a los montajes. Un buen montador puede hacer triunfar o fracasar una película.

Enrique ha investigado las fuentes y ha rescatado los masters en blanco y negro, ha recuperado las secuencias originales y las ha montado con cuidado, como figuraba en el guión original, el de los hechos, fotograma por fotograma.

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La cinta mostrada durante años a los espectadores, además de manipular la verdad, convirtió en villanos a muchos honorables personajes, y por ende a sus familias, que tuvieron que soportar las burlas, el descrédito y el arma arrojadiza de un cuento que nunca fue cierto. Podríamos decir que fue un montaje perfecto.

En la película que ha llegado hasta hoy, en algunos episodios, la manipulación que encontró es tan tosca que hasta podría provocarnos la sonrisa, como lo ocurrido con aquella película que se estrenó pocos años después de la historia de Antúnez. La censura no podía consentir que Clark Gable sedujese a una mujer casada, y para solucionarlo decidió modificar el guión, y por consiguiente el doblaje, haciendo creer que Donald Sinden y Grace Kelly no estaban casados, sino que eran tan solo hermanos. Así se contaban las historias en una época no tan lejana.

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Lo malo fue que la gente que en aquellos años fue al cine a ver la película no entendía porque dos hermanos se daban besos en la boca, eran tan cariñosos entre sí, dormían en la misma cama y a la vez sentían tantos celos... Así de burdas se presentan algunas de las escenas de este libro.

Lo ejecutado por Enrique es un auténtico trabajo de desmontaje.

Desmontar engaños, desmontar embustes, desmontar historias del abuelito, que cada vez que pasaban los años se iban haciendo más grandes.

Pueden tener ustedes en sus manos un libro que les reconciliará con la Historia, que les va presentar unos hechos que, pueden dar por seguro, no fueron como se los habían contado.

Van a ver la versión original remasterizada del "Caso Antúnez. Más allá del honor".

Vayan por las palomitas y acomódense en sus localidades.

Estreno próximamente.

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El espectáculo está a punto de comenzar, y el jueves hasta se lo puede llevar firmado...

No se lo pierdan:

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Cuidaros.

P.D. Web del libro http://www.casoantunez.com/

viernes, 6 de abril de 2012

SEIS DIAS, CUENTA ATRAS

 

Saludos.

Faltan seis días para otro día grande del sevillismo. Y será grande en más de un sentido. No, no vamos a ganar una copa ni una final, pero si será el final de un ciclo, de una de las mayores mentiras (y son muchas más las que ya han sido y las que serán desmanteladas quirúrgicamente), que hemos podido soportar en toda nuestra Historia.

Y ésta historia comenzó en 2005 cuando unos pocos palanganas dijeron ¡basta! al torrente de falsedades tejidas en los del otro color, en muchos de ellos y de otros muchos más que las creyeron a pies juntillas, las asumieron y las difundieron sin pudor ni vergüenza.

Aquellos pioneros del estudio de la Historia han crecido, se ha hecho fuertes (la verdad solo tiene un camino), se siguen nutriendo de nuevas incorporaciones de investigadores y han señalado el camino: TODOS SOMOS GUARDIANES.

La difusión es amplia y poderosa, porque la Red Blanca y Roja es la más potente de España, y así, hoy, pocos sevillistas soportan que en su presencia se sigan contando las batallitas de los abuelos, de tabernas, porque tienen, tenemos, todos los argumentos, todas las pruebas y evidencias de que la Historia fue otra, distinta y mejor.

Nosotros a lo nuestro y lo nuestro es ser fieles a los Colores, al Escudo y a la Historia.

Antes de ése día deberemos extraer tres puntos dorados de San Mamés, imparable en Europa pero con muy malas cifras en la Liga de las últimas semanas, justo lo contrario que nosotros. Es muy buen momento para pegar otro zarpazo. Es ideal.

Y el día en cuestión, el 12, y un par de horas antes (otro horario criminal del “amigo” Roures) de que salten a Nervión Sevilla y Zaragoza (el Zaragoza de Jiménez que lucha desesperado y bien por eludir el pozo), en el Hotel Hesperia (antiguo Porta Coeli) y a las ocho de la tarde, Enrique Vidal va a señalar otro hito en el calendario Blanco y Rojo.

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Y como fieles que somos a lo nuestro, Enrique Vidal (sevillista, investigador y colaborador del Área de Historia del Sevilla F.C.) presentará su libro.

Se terminará una de las más grandes MENTIRAS definitivamente.

Faltan solo seis días.

Recuerden: día 12, Hotel Hesperia, 8 de la tarde.

Final de otro bulo.

Nos vemos allí, junto a Enrique, para poner, una vez más, las cosas en su sitio.

Cuidaros.

miércoles, 4 de abril de 2012

EL FANTASMA RECALCITRANTE

 

Saludos.

Bueno, pues quizás logre conseguir lo que pretendía y tendré que hablar de él.

Procedamos con un nuevo intento para ver si de una vez y por todas, consigo que se entienda y se comprenda que éste es MI blog; que escribo lo que YO quiero; que nadie está OBLIGADO a leerme; que hay cientos de sitios mejores que éste donde encontrar mucha mejor información; que cualquiera puede abrirse el suyo y llenarlo de lo que se le ocurra (incluso ponerme a parir si le apetece) ; que jamás he estado en posesión de la verdad y no pretendo estarlo y, por tanto, mi verdad solo tiene un muy corto valor relativo; que aquí vierto algunas de las muchas cosas que pienso, circunstancias que vivo, observaciones, vivencias pasadas…

Éste es mi blog y no publico anónimos de ningún tipo (sean halagüeños, ofensivos o contrarios a mis tesis). Y no lo hago por la sencilla razón de que considero que ocultarse para escribir cualquier cosa es, sencillamente, falta de respeto y honradez para con el autor de los textos, es decir, para conmigo. Siendo así, resulta hilarante que un anónimo, cualquier anónimo (incluso los que se escondan tras nombres “importantes”), reclame consideración alguna. No es de recibo.

Puedo debatir (me encanta) cualquier tema si es que tengo algún dominio sobre él. Puedo proponer, enfrentar, medir… ideas con oponentes que posean. como mucho, mi propio nivel intelectual. Más arriba no llego, lo siento.

En mi entrada “Gambito de Dama” de hace tres días, se me ocurrió escribir esto:

“¿Quizás se pudiera solucionar si en la próxima temporada y desde el Club se estableciera una escala de devoluciones de dinero, en función de los resultados, tanto en Liga como en Europa?

¿Estaríamos pidiendo un trato justo, similar al que reclamamos para los repartos de los derechos de televisión?”

Parece que le ha dolido a éste Sr. Anónimo, al que llamaremos “Fantasma” en tanto siga siendo incorpóreo (son letras en una pantalla), oculto y parece que algo culto, capaz de enfadarse porque le recuerde su condición de translucidez y que se siente ofendido por lanzar unas preguntas (fruto de unas ideas peregrinas, por cierto), para “regular” de alguna forma los precios de los abonos del Sevilla.

Confiemos en que ésa idea (peregrina, insisto), no trascienda o puede que veamos alguna campaña mediática enseguida.

Comienza su serie de anónimos recordándome los títulos conseguidos, es decir, años en los que, según él y si la idea se aplicara, habría que haber pagado una cantidad añadida (“suplementos”, dice) a los abonos, por objetivos superados y excedidos. No parece irracional siempre que recordemos que la propuesta (peregrina y puede leerse de nuevo) era para la próxima temporada; que yo no hablé del pasado y que si hemos de hacerlo… ¿desde cuándo?

En efecto y para nuestra desgracia, 122 años de Historia no están en consonancia con el bagaje de títulos por mucho que nos duela. Es verdad que andamos entre los mejores de España, pero hay unos cuantos por encima y con menos años de existencia que atesoran más. Reconocer esto espero que no signifique otra ofensa contra usted.

Inciso: Se le olvidan, Sr. Fantasma, los 17 títulos de Campeones de Andalucía, de veinte ediciones, máximo galardón en los años en que se celebraban y por los que se nos llegó a etiquetar como el “Eterno Campeón de Andalucía”. Como verá, la Historia, su historia, no comenzó en 2006. Es mucho más larga.

En el siguiente se adentra en cuestiones filosóficas sobre verdades y mentiras pero poco. Como digo más arriba, aquí vierto MIS verdades y como toda verdad individual, es subjetiva. Si usted no respeta MI verdad, malamente debe esperar que yo lo haga con la suya y máxime cuando filosofar con fantasma no es mi fuerte. Lo siento.

No publicar anónimos no es, diga lo que diga, ocultar nada. No admito ésa falta de respeto y como es MI blog, no se publican. Puede reclamar, si le apetece, por vía judicial y si eso, ya nos vemos delante del juez.

En el tercer mensaje me acusa de carecer de argumentos para rebatir las verdades y seguir contando mis mentiras. Por ahí me pierdo un poco: ¿qué mentiras y qué verdades hay que rebatir? ¿Qué mentiras cuento? Como es más que posible que vuelva a dedicarme algún tiempo, esperaré alguna aclaración al respecto. Una ampliación de conceptos, que no publicaré, me vendría bien en privado aunque, piense, tendré MI blog a MI disposición para responderle, si lo considero adecuado, en la medida que YO crea oportuna.

Hay un cuarto aún en el que me tacha de “valiente” y pone lo que, según él, hemos logrado, es decir y cito textualmente: “100 años de historia 4 títulos nacionales, 7 años 6 títulos nacionales e internacionales”. No nos hurte años, Sr. No lo haga. Apréndase algunos datos históricos/estadísticos si quiere que alguien le tome en consideración aunque sea en modo fantasma.

Termina ésta entrega deseándome que siga insultado a gusto. Le llamé “fantasma” y “cobarde” y se siente ofendido. Llamé fantasma a un anónimo que se esconde para decir sus cositas y… ¡resulta que tiene orgullo! Mis disculpas, Sr. Fantasma porque puede que como no tiene cuerpo, es obvio que tampoco tiene materia gris. O la use moderadamente. Casi nada.

Y hay un último más largo. Aquí, seguramente, se vuelca todo él y acusa cierto nerviosismo. Van saliendo los hígados porque ya desvaría en una dirección muy nítida (para mí).

¿Ve como le traiciona el subconsciente? Usted, Sr. Fantasma, no se pondrá nunca delante de mi, en persona. Es muy posible que sea físicamente más fuerte y mas poderoso que yo, pero no lo hará. Puede que lograra desarbolarme con sus argumentos, que sea un orador excelente y con un discurso magnífico… pero no se pondrá delante de mi porque ésas cosas que me dice solo es capaz de decirlas escondido. Escribe, acusa, dice… desde la oscuridad, desde donde se les permite ejercer su magisterio de corral. Usted y muchos como usted, Sr. Fantasma, solo hablan desde lo desconocido. ilocalizable, irreconocible, indescifrable... Solo eso. Misterio.

Tengo un Blog, Sr. Fantasma y mi egocentrismo es limitado, apenas me traspasa la piel. A tal punto llego que soy incapaz de escribir un anónimo porque solo podría resistirme a mí mismo, leerme a mí mismo o esperar el nivel que yo tengo. Más aún: tengo un ego tan grande que no me oculto, que digo quien soy, que escribo a los demás identificado debidamente porque, comprenderá, nosotros, los egocéntricos, escribimos para que se nos adore.

Y sí, soy sevillista, del Sevilla F.C. Incluso colaboro modestamente con el Club. Pero le diré algo: el Sevilla tiene 122 años de Historia y el Sevilla seguirá, cuando menos otros tantos, a pesar de mí y aunque yo no lo vea. Como ha venido ocurriendo desde 1890. No llego al grado de estupidez necesario para creerme nada. Y puesto a creer algo, me permitirá que yo elija porque un fantasma no puede recomendarme creencia alguna. Los fantasmas son intangibles y tiene vocabulario limitado: mas allá de uuuuhhh, no controlan.

Mis hijos, todos, son guapos y listos. Mis nietos, deliciosos. ¡Ni se imagina como son!

Y hablo de MI Equipo (que puede que no sea el suyo) y lo hago con mi nombre, sin ocultarme, porque en MI Equipo (que puede que no sea el suyo), cabemos todos, de cualquier nivel social, creencias o ideologías. Es, entre otras, una de las razones más importantes para mí y por eso soy sevillista. Orejeras, no, gracias.

Vamos acabando que ahora se pone esto de lo más divertido: ¿dice que me creo superior porque “solo” pongo mi nombre y no mi foto? ¿Un fantasma me acusa de ocultar algo? Un anónimo me reclama que muestre mi imagen? ¿Me acusa de esconderme…?

Está rozando peligrosamente la estupidez, Sr. Fantasma, si no cae directamente en ella. De hecho, añada éste nuevo: estúpido.

Ahora tómese su tiempo, Sr. Fantasma, y me larga otro mensaje oculto, con la consiguiente falta de honradez y el insulto implícito, y donde destaque sus sensibilidades, su sevillismo y su orgullo maltratado, estúpido.

Fantasma

Cuídese, Sr. Fantasma, porque no hay cosa (cosa) más tonta  que un fantasma estúpido y anónimo.

domingo, 1 de abril de 2012

CUARENTA AÑOS NO SON NADA

 

Saludos.

No soy, de ninguna de las maneras, de los que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor. En absoluto. De hecho, los recuerdos de mi infancia no son, precisamente, halagüeños. Era una sociedad triste y oscura, constreñida, falsa e hipócrita, plagada de restricciones y formas violentas en todas sus variantes.

No fue una buena infancia para mí. No lo fue. Hubo momentos, pocos, pero la mayor parte del tiempo las precariedades y las formas encorsetadas no me hicieron un niño feliz y puede que mi carácter quedara marcado desde entonces.

Luego llegó la adolescencia y algunos aires externos comenzaron a refrescar el ambiente. Vino la música que componían aquellos extraños melenudos, que nos tocó las fibras desde el primer momento (ansiosos de encontrar caminos diferentes) y nos hicimos adeptos a los bítel, a los rolin, a los santana, a los dor, a los yanis yoplin, a los dip parpel… todos eran buenos. Inventaron la música moderna y desde entonces y salvo quizás el rap, todo ha sido reiteración en sus muchas y variadas vertientes.

Era el rock en estado puro. Eran los pioneros y cantaban en un idioma desconocido. Ellos nos enseñaron a chapurrear el extranjero.

También llegó otro aire por la izquierda. Un vendaval de ideas que señalaban que había otros caminos, otros modelos, otras posibilidades de prosperar socialmente y también la abrazamos. Nos hicimos de izquierdas sin remisión y algunos, yo, incluso más allá. Por entonces ya adivinábamos, sospechas brumosas tal vez, que el individuo, la persona, el ser humano es más importante que cualquier otra historia.

Haber comenzado a trabajar cuando aún eras niño te hizo sentir demasiado pronto el sabor de la explotación, del salvajismo del sistema, de la desaforada pasión por acaparar sin que importaran ésas personas.

Y el trabajo te enseñó a buscar mecanismos de defensa, de auto defensa para combatir, en la medida de tus posibilidades, el fracaso social de los ricos y los pobres.

Pero si tuviera que destacar alguna fase de mi vida de la que realmente pueda guardar recuerdos gratos, serían aquellos pocos años de ésa adolescencia (duró un suspiro) cuando me juntaba con mis amigos, con los de mi pandilla, con aquellos que me acompañaron y ayudaron a descubrir que hay hombres y mujeres, que habría un futuro, que había que poner banda sonora a la vida, que había ideas, que se podía hablar de todo sin que ningún vigilante viniera a reprimirte…

Eras mis amigos.

Y el pasado sábado día 31 me volví a ver con muchos de ellos, me reencontré con mi adolescencia a la cara y con casi todos sus protagonistas. Eran ellos, los mismos aunque el tiempo nos haya retocado a todos.

Habían pasado cuarenta años. Cuarenta vidas. Muchas vidas. Demasiadas vidas.

Allí estaban Paco, Enrique, Manolín, Antonio, Pedro, Nieves, Mary, Paco Gali, Blanqui… faltaron otros cuantos y los recordé y los eché de menos. Quería verme con todo mi pasado y no pudo ser. Lo será, sin duda.

Y ahí están todos como siempre, como entonces, con sus bromas, sus alegrías, sus chifladuras… canas y kilos, hijos y nietos, distancias y proximidades. Eran locos y ahora son locos maduros. Eran divertidos, simpáticos, vivos… y lo siguen siendo.

Eran mis amigos de los tiempos de descubrir el mundo y lo hicimos juntos.

Antonio me decía que la gente se queja cuando está debajo de la tortilla y le pisan y pisa cuando está arriba.

Manolín corría como un gamo y lo sigue haciendo para admiración de propios y extraños.

Paco era hombre de negocios siempre y llegará al final siéndolo.

Paco Gali, bromista genético, optimista de sangre, conserva ésas dotes a pesar de la seriedad que le exige su profesión.

Enrique es la leche aunque se levante temprano.

Nieves, aquella rubita peleona, es ahora rubita peleona.

Mary, la guapa, lo es ahora mucho más…

Y Blanqui. Punto y aparte.

Era nuestra chica, la más nuestra chica de las chicas de la pandilla. Poderosa contrincante en cualquiera fuese el desafío, nos enseñó a ser abiertos, a saltarnos las normas, a que podíamos convivir juntos hombres y mujeres en igualdad de condiciones dentro un modelo que social que proponía y exigía todo lo contrario…

Eran mis amigos y he vuelto a estar con ellos cuarenta vidas más tarde.

¡Y tengo tantos recuerdos, tantos momentos para contar!

Gracias por haber estado allí entonces y ahora.

Cuidaros.

GAMBITO DE DAMA

 

Saludos.

Para los no iniciados en ajedrez, un gambito de dama es una jugada en la que se ofrece material al contrario (peones o figuras para que sean “comidas”) a cambio de una posición dominante en el tablero.

Dicho de otra forma, sacrificamos piezas porque nos darán ventajas en el desarrollo del juego.

AJEDREZ-2

Mañana, en Nervión, habrá otro gambito de dama con las entradas de bajo coste para acompañantes de socios. Y de nuevo las voces discordantes y acordes se lanzan al ruedo, al tablero en éste caso, para desde sus escaques, todos respetables y todos con sus razones (las que sean y valen en cualquier sentido), quejarse o aplaudir la medida.

El Sevilla vuelve a ofrecer material con idea de lograr llenar el Estadio sabiendo que la medida, ya repetida en varias ocasiones, levanta no pocas controversias.

¿Es justo quejarse? ¿Es justo aplaudir?

Admitamos que la oferta encuentre muchos detractores, socios, que han satisfecho un abono especialmente caro, pagado para competiciones europeas de máximo nivel (de donde salimos demasiado pronto sin que nadie se planteara devolver parte del dinero por lo no visto) y que la reiteración de ésa oferta enerve aún más a los que la consideran injusta para los adonados.

Dicen, algunos de los que la critican, que es desequilibrante, que penaliza al abonado porque la media por partido le sale mucho más alta, altísima, a quien, se sacrifique o no (la mayoría, presumiblemente, de la primera opción), paga la totalidad de la temporada desde el principio; añaden que la situación económica social está bajo mínimos (el descenso de renovaciones fue considerable) y que las burradas de los precios que se pagaron antes de iniciar la competición en curso, no pueden justificar de ninguna manera que ahora, a solo 10 euros, mucha gente pueda acudir al Estadio y sentarse en las mismas localidades que otros, los vecinos (socios), pagan en exceso, entre otras cuestiones.

Tienen sus razones, sin duda.

Por el otro lado, los que aplauden el gambito.

Dicen éstos que solo es para socios y que con ello se permite que puedan acudir, aunque sea ocasionalmente, sevillistas que por las razones que fueren (seguramente económicas), no han podido sacar sus carnés de toda la vida porque antes que el fútbol, nos duela lo que nos duela, hay que comer.

La medida de entradas baratas, agregan, posibilita unas gradas repletas (ojalá), con lo que el empuje necesario para que el Equipo “apriete” se hace más consistente y los jugadores lo notan; que es exigible como nunca llenar Nervión porque nos jugamos muchísimo en el tramo final de la Liga…

Tienen, también y sin duda, sus razones.

¿Quizás se pudiera solucionar si en la próxima temporada y desde el Club se estableciera una escala de devoluciones de dinero, en función de los resultados, tanto en Liga como en Europa?

¿Estaríamos pidiendo un trato justo, similar al que reclamamos para los repartos de los derechos de televisión?

Cualquiera sea la opinión en la que nos encontremos, el caso es que hay mucho de sacrificio del Club, de apuesta a pesar de la posible afrenta y las críticas internas, para, si todo sale bien, conquistar nuevas posiciones dominantes en el tablero.

Pero el Club debe, por encima de otras muchas consideraciones, ampararse en su masa social, en sus abonados, para elaborar cualquiera sea la política económica que diseñe sin que los sacrificios lo sean tanto y siempre para los mismos. Sobre todo porque pierde más con un Estadio medio vacío y miles de socios menos cada año.

GambitoDama

Cuidaros.