jueves, 15 de enero de 2009

PUES SI SE PUEDE






Saludos.

No voy a lanzar los cohetes al aire aunque me sienta basante conciliado con Jiménez. Y no voy a lanzarlos porque nos ha tenido muchas semanas de mal humor y solo cuando la presión ha llegado a un punto determinado (pitidos, pañuelos y cientos de blogs sevillistas clamando por lo mismo), se ha decidido a lanzar al equipo hacia adelante.

Comprendo que la Directiva, a pesar del mal juego, le haya tenido confianza porque, no se puede discutir, el Sevilla ha estado siempre ahí arriba, como comprendo el enfado de los aficionados al ver un equipo ramplón, cicatero y timorato.

No parecía lógico que teniendo el plantel que tiene a su disposición, saliera a no perder.

Y como no parecía lógico, los aficionados le hemos pedido que usara las armas de que dispone. No queríamos milagros, no queríamos proezas ni gestas históricas. No. Queríamos que ordenara a sus chavales que tiraran para adelante, que es mejor meter tres que uno, que hay que pelear lo mismo en el minuto uno y en el noventa.

Y puede hacerlo. Y lo ha hecho. Y hemos visto otro Sevilla dándole tres manitas al Depor (hubiera preferido otro equipo para ello porque los gallegos me caen bien), pero bienvenidas sean si con ello Manolo ha aprendido que es mejor para todos que piense solo en ganar, que puede hacerlo y que cuenta con gente suficiente y preparada para ser temible.

Sabemos que puede hacer muy buenas medias partes y ganar partidos (lo que no significa que nos sobren 45 minutos), sabemos que somos capaces de ganarle a tres de los seis gallitos, empatar con otro y perder con el mejor. Lo sabemos y estamos más que orgullosos. Pero si recordáis ésos partidos, no hay uno solo en que diéramos los noventa minutos. Y si con solo cuarenta y cinco tenemos un resultado negativo de cinco... ¿cómo estaríamos de haber peleado todo el tiempo?

Además y voy a volver a escribirlo aunque ya me duelan los dedos de repetirlo, los que llenan el saco de puntos son los equipos del puesto siete para abajo. Los rivales directos son puntos valiosos, muy valiosos, pero los que te dejarán ahí arriba al final del campeonato, son los otros, los de abajo.

Los partidos que le hemos visto al Sevilla contra algunos de los de abajo es... para pegarle a alquien. ¿Falta de motivación del entrenador, de los jugadores, complejo de superioridad? No me valen ninguna de las tres. Hay que ganarle a los fáciles, si o si.

Los iguales, si caen, mejor que mejor, como los nueve puntos que hemos cosechado en Madrid en esta primera vuelta. Luego tendrán que venir aquí y pagar el peaje.

Pero no podemos repetir lo de Osasuna, por ejemplo, de la misma forma que ya sabemos que podemos hacer lo del Depor.

Manolo, por tus mulas, olvídate de los muros defensivos y ordena a tus panteras que llenen de balones la red contraria. Puedes, sabes, debes y tienes gente de sobras para quitarle el hipo a cualquiera.

Y ya de paso, haznos callar para siempre a los que como yo, aún tenemos muchos recelos para contigo.

Cuidaros.

domingo, 11 de enero de 2009

KANOUTE

Saludos.

Quería escribir algo sobre la actitud de Kanouté en el partido de Copa frente al Depor.

Estaba dándole vueltas para enfocarlo de la mejor manera posible. Pero me encuentro al admirable A. Ramírez, en su blog voladizodegolsur.blogspot.com, que dice lo que sigue y que me parece que cumple, de todas todas, con mis intenciones.

Gracias, amigo.

3000 euros.

No es demagogia.
Las guerras, todas las guerras matan cada año a miles de criaturas. Las guerras matan a soldados, a la población civil y sobre todo a ancianos y a niños. Muchos niños mueren a diario por la violencia engendrada en despachos y oficinas, donde el frió cálculo de los tecnócratas aprueba grandes presupuestos bélicos y miran para otro lado ante el hambre del mundo.
Las grandes potencias amparan los capitales de las industrias armamentísticas...y no pasa nada, los niños siguen sufriendo y no pasa nada. Nadie multa a nadie. Todos se culpan unos a otros.
¿Porqué no multamos a los que guardan silencio?
Nadie es responsable de nada. Muchas reuniones, muchas cumbres, muchas buenas intenciones pero nunca se arregla nada.
Palestinos e israelitas llevan muchos años a la gresca. Unas veces es el terrorismo islámico y otras el ejercito judio. La Tierra Santa es una tierra de sangre y muerte, de horror y frió de cadáveres.
Tanque frente a piedra, bomba frente a misil. Miseria contra miseria y los niños siguen muriendo.
Y nunca se multa a nadie.
Y siempre se mira para otro lado.
Y nadie soluciona nada.
De vez en cuando, muy de vez en cuando, aparece un ángel protestón, una persona que desde su atalaya privilegiada y notoria alza la voz... o su camiseta. Y nos muestra la tela negra teñida de luto por la muerte de tantos inocentes.
Pero los jerifaltes de los altos comités dicen que eso no está bien, porque no es políticamente correcto, porque un deportista sólo debe dedicarse a su deporte.
Pues vale.
3000 euros de multa a Kanoute. 3000 euros para las arcas del comité que seguramente no serán empleadas para dar de comer a nadie necesitado.
La ley es la ley.
Ojalá saliesen en la próxima jornada 3000 Kanoutes con otras tantas camisetas negras de luto por los oprimidos y por sus muertos.

viernes, 9 de enero de 2009

POLITICAS





Saludos.

Llevo algún tiempo leyendo comentarios sobre la oportunidad de que aparezcan símbolos políticos o ideológicos en el Estadio. También del uso que está haciendo el Club de la bandera española.

Como ciudadanos, tenemos todo el derecho a sentirnos próximos a una ideología y hacer gala de ella. Podemos sentirnos de centro, extremo a un lado o al otro. O no sentirnos en ningún lugar.

De igual forma, en nuestras vidas diarias, nuestros trabajos y nuestras familias, tenemos opiniones para todos aquellos temas que nos afectan.

La política también.

Sin embargo, determinadas ideologías, que propugnan cualquier tipo de violencia, del tipo que sea, además de ser ilegales, son rechazables y repugnantes desde cualquier óptica humanística y sobre todo, desde la más elemental concepción intelectual del ser humano.

Pero ése derecho que decía a pensar como cada cual entienda, no debería mezclarse con el fútbol. Y digo esto sabiendo que en un estadio, entre miles de aficionados, habrá, sin duda, un abanico de posibilidades infinita.

Encontraremos de todo y entre todos, un solo motivo: el Sevilla.

Yo, que no me siento representado por ninguna bandera, no me imagino portando, por ejemplo, un estandarte negro y rojo con un escudo del Sevilla en el centro. No me veo. Y no me veo porque la concepción del mundo que yo tenga, para nada tiene que ver con que sienta pasión por mi equipo de fútbol.

Mi idea de sociedad es una cosa y mis deseos de ver al Sevilla ganar, otro.

No encuentro puntos de conexión entre ambos mundos.

De la misma forma, jamás se me ocurriría ir a una manifestación en favor de, digamos, el fín de la masacre en Palestina, portando una bandera del Sevilla. No me veo.

Si cuando se presentaron las equipaciones para la UEFA, me resultó un tanto graciosa, provocativa, la avalancha de banderas españolas y sabiendo como es Del Nido, llego a pensar que pensó "pa chulo, yo" y si otros equipos imitaron el primer gesto del Sevilla, ahora el Presidente dá un paso más y provoca a lo bestia.

Veremos qué hacen los demás el año que viene.

Pero lo anterior, que debería quedar como una anécdota, puede parecer que está yendo más lejos de lo esperado.

Desde la Presidencia del Club se está haciendo un uso abusivo e implacable de una enseña que nada tiene que ver con lo deportivo y si bien puedo conceder que llevemos una referencia al país de origen, no parece oportuno, adecuado y ni siquiera estético, sembrar de banderitas la equipación de nuestros colores.

El miércoles, Kanouté mostró una camiseta en solidaridad con Palestina y eso le costó una sanción y tendrá que abonar, además, una multa porque el Reglamento así lo exije.

Sin embargo, ése requisito no parece afectar a la banderita de España en las camisetas aún siendo un símbolo político. ¿Porqué?

Ocurre que en función de nuestras propias creencias, estos actos nos parecerán loables o los denigraremos; si la opción política mostrada coincide con la nuestra, nos resultará agradable ver el símbolo. Si es al contrario, no.

Por tanto, la Presidencia del Sevilla, en la persona del Sr. Del Nido (cuya trayectoria política es conocida), debería evitar mostrarse en ningún sentido porque, entre otras cosas, los aficionados y socios del Sevilla son tan diversos ideológicamente, como en cualquier otro colectivo social. Y el Club, como entidad deportiva, más aún.

Ni somos de izquierdas, ni de derechas ni de centro... en el Estadio. Allí somos SEVILLISTAS. Y el Sevilla posee sus propios símbolos, sus colores y su escudo.

Y la Presidencia, por encima de todo eso, debería ser la primera interesada en mantenerse neutral.

Yo ni siquiera reivindico la bandera andaluza y no lo hago porque, aún sin creer en los nacionalismos (grandes o chicos), tampoco estimo que deba tener presencia en los colores de un club de fútbol.

O, llegado el caso, mostrar todas las opciones posibles: banderas rojas, de España, negras, arco iris...

Parece que una serie de éxitos deportivos y económicos puede hacer llegar a pensar a alguno que está en posesión de la razón suprema. Incluídas las opciones políticas particulares.

Cuidaros.

lunes, 5 de enero de 2009

ES LA HISTORIA





Saludos.

Ayer, en caliente, no pude contenerme. No voy a pedir disculpas porque sigo pensando igual, pero me he dado unas horas de recapacitar y hay muchas cosas que no veo claras.

Tampoco voy a analizar el partido de ayer porque no merece más que una palabra: desastre.

El segundo de la tabla contra el último.

Los que peinamos canas y hemos visto al Sevilla en todas las circunstancias posibles (excepto en tercera), hemos pasado desde la infancia a la adultez siendo testigos de un equipo del montón, mediocre, con alguna temporada aceptable y muchas, muchísimas, deplorables.

Lo vivido en los últimos años, soberbio, nos había encandilado y nos había colocado en la senda del "para siempre". Pensábamos, porque así lo escuchábamos de nuestros directivos y así está escrito en nuestras vitrinas, que el sueño sería eterno, que el Sevilla, por fin, se había colocado en la élite para no abandonarla nunca.

Las estructuras del Club se habían modernizado, optimizado y engrasado para ser efectivas y rentables.

La dirección deportiva, de la mano de Monchi, se habían covertido en la envidia de medio mundo (en el otro medio no se juega tanto al fútbol).

Y los éxitos, copas, títulos y torneos, llegaban sin solución de continuidad.

El sueño vivo.

Nos las prometíamos felices y para nosotros, los de más edad, orgásmicas.

Pero asistimos aterrados a la Historia del Sevilla y se nos ponen los vellos como escarpias pensando en todo lo vivido: uno o dos años buenos y vuelta a la normalidad. La normalidad de claroscuros, de grises, de insulsa existencia futbolera y mas penas que glorias. Es la Historia.

Ya sabemos que llegar no es complicado y que lo realmente difícil es mantenerse. Pero lo teníamos todo para instalarnos en la cúpula y construirnos el chalé ahí. Todo.

Teníamos un Club organizado, una Dirección Deportiva excelente, una masa de seguidores sin fin, títulos y grandeza. El Sevilla era la envidia mundial, bien dirigido, bien construido y dando resultados. Los dineros entrando a espuertas y siendo modelo para muchos otros.

Todo eso es producto de la mente y el equipo de Del Nido. Todo eso, cual burbujas de champán, igual se le han subido a la cabeza al Presidente. Quizás.

No cuadra que teniendo el equipo de Europa mejor construido para el ataque, se apueste por un entrenador de corte defensivo puro y duro. No cuadra.

No cuadra que los mejores fichajes del año, la gran mayoría, sean defensas y centrocampistas de corte defensivo. No cuadra.

No cuadra que se esté perdiendo el crédito goleador, que seamos el peor goleador de la cabeza, que de tener cuasi pichichis, estemos a la cola de goleadores. No cuadra.

No cuadra que pasemos de hacer un fútbol rápido, dinámico, efectivo y letal, a construir muros defensivos increíbles. Increíbles, sobre todo, viendo la calidad de los contrarios. No cuadra.

No cuadra que nos empecinemos en mantener una estructura que tiene ya una Liga y casi media más, que los resultados estén ahí, que a pesar de los números (cogidos con alfileres, no nos equivoquemos), y que lo tiene todo para fracasar. No cuadra.

Y lo que menos cuadra es la cabezonería de tener que tener razón. Del "sí o si" aunque se hunda el mundo. No cuadra.

Y Laudrup, como dicen los amigos de Renault, pasando frío en Moscú. Por ejemplo.

En éste mi blog y en algunos otros donde tienen a bien aceptar mis escritos, me he manifestado siempre, siempre, poniendo "peros" a Manolo Jiménez. Siempre, desde que se le colocó en el banquillo. Yo no soy el más entendido de fútbol, ni tengo las ideas tan claras como otros, pero quizás haya visto más fútbol que muchos de los que me ponían "pegas" a mí cuando decía que Jiménez no era el mejor entrenador posible para mi equipo. No lo era y no lo es. Y no es capricho mio. Ni siquiera tengo nada contra Manolo. Al contrario.

También he escrito que quisiera haber estado equivocado y que un sevillista tal triunfara y pasara a la Historia del Sevilla tanto por ser el jugador que vistió más veces la camiseta, como por ser el entrenador que más títulos nos trajera.

Pero no parece que vaya a ser así. Y no lo parece porque ya le hemos visto demasiados partidos para saber que no ha dado ni un solo partido completo, que el sistema no tiene nada que ver con el que nos dió tantos triunfos, que su concepción de fútbol empieza en Palop cuando el que más resultados nos ha dado fue cuando empezaba en Kanouté...

¿Porqué cambiar tan radicalmente un sistema que funcionaba?

El año pasado la defensa era desastrosa. Este es la delantera. Dentro de uno par de meses.. ¿qué? ¿La media?

¿Hásta cuándo nos vamos a justificar?

Y todo eso adobado con precios de supercampeones. Todo eso cobrando a cuenta de resultados. Anticipadamente. Como las hipotecas.

Todo eso escuchando las recriminaciones de la rama oficial a los que silban al equipo y que pretenden, sin pudor, decirle a los socios cuándo tienen que pitar, la hora y el sitio.

Increíble.

Volvemos a la normalidad. Volvemos al montón. Olvidemos la magia, el espejismo de un par de años y pongamos los pies en nuestro sitio natural.

Alea iacta est.

Cuidaros.

domingo, 4 de enero de 2009

JIMENEZ FC





Saludos.

Bien, pues éste es el Sevillita: El Jiménez FC.

Ése Jiménez, el de los cojones, es el entrenador del Sevilla. Sí, es él.

Vamos a ver las cifras que nos meten por la cara los jimenistas. Vamos a leer lo tremendamente sevillista que es Jiménez. Vamos a mirar la clasificación.

¡Y se permiten decirnos cuando tenemos que pitarle al equipo!

La leche.

¿Y con esto vamos a clasificarnos para la Champions? Si tenemos un poquito de suerte y porque por debajo hay un saco de mantas, quizás logremos la Uefa. Quizás.

Ahora quiero leer a los jimenistas. Ahora. Después de ver el desastre que hemos visto hoy.

Y los que hemos dicho desde el principio, LOS QUE LO HEMOS DICHO DESDE EL PRINCIPIO y que no queríamos tener razón, ahora padecemos esto, al Jimenéz FC.

ES INSUFRIBLE.

¿De verdad pensáis que vamos a jugar Champions el año que viene?

Mañana, más fríamente, intentaré hacer otra reflexión.

Hoy no me aguanto.

Cuidaros.

sábado, 3 de enero de 2009

LOS SABUESOS






Saludos.

Solo unas líneas para comentar el excelente trabajo que están realizando "sabuesos" (con todo el honor y todos mis respetos), los amigos C. Romero, en lapalanganamecanica.com, y A. Ramírez, en voladizodegolsur.blogspot.com.

El primero desarrolla una labor de investigación que me deja atónito. Lleva mucho tiempo trabajando y desarrollando la más que probable tésis de que el Sevilla de 1890 es el de 1905.

Maneja una información que impresiona y no me cabe duda, ninguna, de que terminará por demostrar la conexión entre ambas entidades. Y su labor es árdua porque no hay demasiado material sobre el que trabajar si tenemos en cuenta el valor que el Fútbol (Football) tenía y que era una actividad social marginal en aquellos años.

Además, C. Romero, habilísimo y docto contrincante está arrasando, documentalmente, a otros tantos "historiadores" empeñados en:

a) Demostrar que el Huelva es más antiguo que el Sevilla.

b) Negar la relación entre el Sevilla de 1890 y el de 1905.

c) Achacarnos una ideología tramontana.

C. Romero, con paciencia y DOCUMENTOS, está derribando, una por una, todas ésas falacias interesadas.

Le deseo, de todo corazón, que continúe con su excelente trabajo y que siga siendo uno de mis más queridos portales de internet.

A. Ramírez, por su parte, también maneja buena información histórica. Su trabajo sobre el Escudo, brillante. Y algunos artículos sobre personajes y hechos del pasado, interesantísimos.

Además, he tenido el honor de compartir su blog con un comentario mio.

Viendo estos y otros portales del sevillismo más absoluto, me pregunto porqué el Sevilla, la Junta Directiva, no toma iniciativas tales que reunir a señores como éstos y ponerlos a investigar a fondo, con los medios necesarios, para que podamos saber con exactitud, certeza y documentalmente, la Historia verdadera de nuestro Club.

Estas personas están demostrando, día a día, su profundo amor al Sevilla y a su Historia.

Loores para ellos.

Cuidaros.

viernes, 2 de enero de 2009

AÑO NUEVO














Saludos.

A pesar de que han pasado apenas unos días, parece que lleváramos un siglo sin fútbol.

Tras el parón navideño, ¡qué envidia de los inventores de éste deporte!, nos plantamos ante el nuevo año con las esperanzas en lo más alto. Casi arriba del todo.

Afrontamos la larga parte final con todas las espectativas intactas porque queda mucho fútbol que jugar. Tenemos, además y lamentablemente, una competición menos, lo que debe darnos más posibilidades en las que quedan.

Quizás nos quedemos sin tantos argumentos para "las rotaciones" sin sentido; quizás convenga "dosificar" más que "rotar"; quizás consigamos tener toda la plantilla disponible... quizás.

Y quizás logremos, de una vez y por toda, sacar el rendimiento óptimo a unos jugadores capaces, a pesar del modelo impuesto, de jugar. JUGAR al fútbol.

Saben hacerlo, lo han hecho y no hay un solo motivo para que no sigan haciéndolo.

Es cierto que sin jugar nos han llevado al segundo lugar, es cierto. Pero con un poco de imaginación, de ganas, de deseos, de dejar de escuchar tonterías y a cretinos, podemos volver a crear magia en el campo.

Porque es lícito, deseable y exigible que el Sevilla JUEGUE BIEN. Porque merecemos espectáculo. Lo merecemos. Y porque si todo lo hacemos en función de la caja registradora, como han planteado tantas otras directivas de tantos otros clubs (y el nuestro), acabamos pasando por las mismas Horcas Caudinas por las que estuvieron a punto de mandarnos al guano no hace mucho tiempo y ofreciendo el lamentable espectáculo de los últimos años del segundo Club de nuestra ciudad.

"Recuerda que eres humano", decía el esclavo.

Y si es lógico que tires cohetes, que se te agrande el pecho hasta saltarte los botones de la camisa y mires por encima del hombro a tantos botarates como pululan por los aledaños del rectángulo de la gloria, lo es también que los éxitos continuados solo tienen sentido si se prolongan en el tiempo. Sin fin.

La mayor condecoración es la Historia.

En el libro de la Historia del Sevilla, tienes que entrar, mantenerte y salir por la misma puerta.

Vamos a por el 2009 y vamos a seguir escribiendo la Historia con letras doradas y en mayúsculas.

Hasta la muerte.

Cuidaros.