miércoles, 23 de diciembre de 2009

UNA HISTORIA DEL SEVILLA -UNO-


Saludos.
En cualquier momento, en alguna biblioteca o hemeroteca, vamos a dar con la conexión fiable entre los Sevilla de 1890 y de 1905. En cualquier momento.
Cuando el suceso ocurra, tendremos que hablar de 119 años de Historia, por lo menos, y cabe la posibilidad –y no es un brindis al sol-, que seamos nosotros  los verdaderos decanos del foot-ball en España.
Eso cambiaría la Historia radicalmente y como no es una idea baladí fruto de unas cuantas mentes ansiosas –porque no se buscaba eso cuando se comenzó a bucear en los archivos-, la nueva perspectiva se torna muy golosa e, insisto, factible.
Pero el decanato no es, ni de lejos, el motor principal que anima a los historiadores –oficiales y amateurs-.
Lo que realmente motiva es el hecho de que la Historia del Sevilla no estaba escrita por sevillistas.
Desde 1890, cuando se refieren al Sevilla Foot-ball Club como el “equipo inglés de Sevilla”, el tratamiento es, como poco, capcioso porque al “Huelva Recreation Club” –que en perfecto castellano significa Huelva Recreation Club-, se le otorga un carácter de “españolidad” falso.
El foot-ball es un deporte de origen inglés, traído a España por los ingleses y practicado inicialmente –como no podía ser de otra forma-, por los mismos marineros ingleses que mantenían intercambios comerciales entre España y las Islas Británicas.
Tanto en Huelva como en Sevilla, Jerez o Málaga. Igual en todos los sitios.
Resulta tristemente curioso que ésa carta de “españolidad” pueda ser concedida a una alineación plagada de nombres ingleses –Huelva- y negada a otra –Sevilla-, en similares condiciones y habiéndose demostrado que muchos de los apellidos ingleses de nuestra alineación, eran nacidos aquí, sevillanos.
Y también es llamativo que el Huelva Recreation Club sea un conglomerado de actividades lúdicas –incluyendo el foot-ball-, mientras que la primera nota periodística conocida, refleje una carta del “Secretario” del Sevilla Foot-ball Club.
A priori, una formación exclusivamente dedicada a un deporte, con secretario, que aporta una idea de organización bien definida, estructurada y formalizada.
En Huelva, una sociedad de recreo con un apartado para el foot-ball.
Tampoco me detengo mucho en ello porque ya ha sido rebatido magistralmente, en diversas ocasiones, y por historiadores sevillistas cualificados.
El hecho sí refleja lo que luego se convertiría en forma habitual de tratamiento: Casi todo lo referente al Sevilla, en la prensa –único vehículo de comunicación durante décadas-, parecía dirigido desde intereses ajenos al Club.
La prensa local raramente emitía artículos loables al Sevilla y por el contrario, otras opciones deportivas –aún siendo manifiestamente inferiores, menos capacitados, con historiales menos sobresalientes-, acaparaba las crónicas, los loores y los alientos periodísticos –incluso en la infinidad de partidos perdidos-.
Resulta llamativo que el Betis siempre jugara bien y perdiera y que el Sevilla, ganando, lo hiciera de manera “poco deportiva”, con maniobras en la Federación, con los árbitros, con la profesionalización de los jugadores…
Siempre había una excusa para denostar al vencedor.
Pareciera una confabulación que los cronistas de las épocas –desde el inicio y hasta hoy-, se demuestren generalmente a favor del Equipo más frágil. Es sociológica y psicológicamente demostrable que tendemos a alinearnos junto al más débil y sin que practiquemos un análisis razonable del hecho. Las “razones”, por tanto, quedan supeditadas al impulso y eso no dice nada bueno de nuestras actuaciones.
Razón y corazón, que decía aquel.
Discurso y obra, que decía el otro.
Continuará.

Cuidaros.

2 comentarios:

Tántalo dijo...

Se envidia al grande.

Se odia al que todo lo gana.

Se intenta menospreciar su grandeza para no sentirse tan inferior.

Se buscan mil y una confuulaciones para justificar la manifiesta inferioridad.

Todos sabemos lo que es eso.

Seguro que cualquier sevillista es capaz de recordarse a si mismo en alguna ocasión, criticando al todopoderoso y galáctico Real Madrid, de forma parecida a como emana la verde bilis de la envidia de las tristes verdes lechugas o pepinos que pretenden ensuciar nuestro diáfano manto blanquirojo.
¿A que si?

Felices fiestas!

MAGASE dijo...

Me encantan esas frases cortas tuyas,directas y precisas,eso de discurso y obra es algo que deberiamos de tener todos muy en cuenta hermano,cuidate mucho eres un tio imprescindible para quien gusta degustar estas cosas que escribes,me apunto el primero de la lista.