viernes, 7 de agosto de 2009

PARA RAVESEN

Saludos.

Gracias, amigo, por tu comentario en mi entrada anterior, por leerme y por el magnífico trabajo que haces en tu blog -lo de Huntelaar es impresionante-.

Pensaba contestarte ahí, en el tuyo, pero necesito algo de espacio y me muevo mejor aquí, en el mio.

La Selección Española de Fútbol, la Selección de una de las ligas grandes -sigo sin creerme que sea "la mejor" porque eso se mide por la cantidad de equipos fuertes y no por el dinero de dos-, es la que menos títulos posee. Italia, Alemania e Inglaterra -por ejemplo-, nos superan en todos los aspectos. Llevamos muchos años mirando a italianos, alemanes e ingleses con cierto "desprecio", como ligas "menores", pero ellos tienen más títulos como selecciones.

Ése desprecio es ficticio, fabricado desde los medios madrileños, tan capaces de crear pompas de jabón como de babear alrededor del poderoso eternamente. Eso les deja dinero.

Pero son libres de editar como les plazca. El problema es que hay quien les cree. Son muchísimos los que no son capaces de tener ideas propias y deben permitir que otros se las coloquen en la cabeza.

"La Roja", invento centralizado, llevaba decenas de años sin hacer nada digno. Nada.

Y resulta que cuando se equivocan y ponen a un entrenador mediocre, un viejo zorro que lleva toda la vida viviendo de mediocridades, logra el triunfo y se trae la Copa de Europa porque tiene la suerte de poder contar con unos jugadores excepcionales y consigue el premio.

Aragonés tiene, también, un carácter -cojones, dirían algunos- explosivo. Y mira tú por donde, el año que no pone a los niñatos del Madrid, gana.

Intolerable.

Pero eso es demasiado para la mafia central. Fuera Aragonés y volvemos a la senda de los elefantes con Del Bosque y la caterva que lo protege. Y Del Bosque es mucho peor que Aragonés en todos los sentidos: sabe menos que el zorro y tiene la mitad o menos de cojones. Porque el mérito que atesora es haber figurado como entrenador de un equipo que no necesita entrenador.

Además, se siente tan respaldado que no se corta un pelo y dice, delante de todo el mundo, que llama al jugador de Osasuna "porque se lo ha recomendado Camacho". Y se queda tan pancho.

¿Camacho?, Me suena. No recuerdo bien pero quizás fuera uno que tuvo el Madrid algún tiempo. ¿Hierro? También me suena.. y el resto.

¿De verdad pensamos que si los niñatos del Madrid juegan medianamente bien la próxima Liga no van a Sudáfrica? Aquí quedará escrito.

De la misma forma, me lanzo a vaticinar que España ni siquiera juega la final. ¿Apostamos? Venga, no te cortes. ¿Qué apostamos?

Lo que nos duele a los sevillistas es ver, año tras año, a magníficos jugadores relegados por otros menos preparados, menos buenos, pero que jugaban en otros equipos. Ver que si no bailas al son que te toquen desde el centro, no eres nada ni nadie.

Ejemplo: un central de un equipo que milita en la Liga Adelante, ha sido convocado repetidamente siendo la una de las defensas más perforadas en los últimos cuatro o cinco años. ¿Que no te lo crees? Pues es así. Confía en mí, por favor. Sé lo que digo.

Y Fernando Navarro es, posiblemente, el mejor lateral zurdo de España. Su problema consiste en haber fichado por el equipo leproso pero que a pesar de todo, ha quedado tercero. Y eso duele.

Son mangantes que juegan con los sentimientos de millones de españoles -que aunque yo no comparta, entiendo- y todo se confabula para que volvamos a ser el coto de los de siempre, los mismos.

Cambiar para que todo siga igual.

Yo no comparto la pasión por "la roja". Para nada. Me duele, como sevillista, el menosprecio de ésos mangantes. Pero insisto en que los quiero aquí, en nuestro Club, defendiendo nuestros colores y jugando para los sevillistas. Ni siquiera siento el menor orgullo en que se nos vayan los africanos a sus selecciones. Ni loco.

No siento orgullo porque la FEDERACION ESPAÑOLA, FIFA y la UEFA son MAFIAS que organizan NEGOCIOS a costa de los equipos, de los aficionados y sin que les importe un carajo las consecuencias siempre que ellos aseguren sus ingresos multimillonarios.

Y ni un ejército de psicológos podrá convencerme de lo contrario.

Yo no me cabreo. Yo tiro cohetes de alegría. Que se metan su selección por donde les quepa.

Ésa NO es MI Selección.

Un abrazo y cuídate.

2 comentarios:

Gol Sur, Tribuna Alta dijo...

Muy buenas.

Qué alegria volver de las vacaciones y dedicarse de nuevo a leer los blogs Sevillistas.

Estoy de acuerdo en lo que hablas (hablais, no dejo fuera a Ravesen) acerca de la selección. No es peloteo innecesario, es simplemente el sentir general, casi unánime, del Sevillismo.

Que no se lleven a nadie, y ojalá que se den las dos o tres carambolas necesarias para que Kanouté tampoco se vaya con Mali. Lo de Costa de Marfil es imposible.

Viva el Sevilla y los jugadores que defienden nuestro escudo.

Más allá no hay nada.

Un saludo.

Ravesen dijo...

Es que no puedo estar más de acuerdo. Ya lo comenté hace tiempo en un post. Yo no sigo a la selección porque han convertido mi orgullo patrio en una gallina de los huevos de oro. Aquí lo que da dinero es el Madrid, y un poco el Barça, al que hay que hacer la pelota para que no se cabreen los catalanistas. Y en el ello se concentran. A otros les dan migajas, y si esas migajas se pueden relacionar con el Madrid, como esto de Osasuna, Monreal y Camacho, pues mucho mejor.

El problema es que mi orgullo patrio sigue ahí, y cada vez que hay una convocatoria me da por mirar a ver si es posible...

Pero no lo es. Reniegan de nosotros. Sólo miran hacia donde les interesa. Hacia lo que les da dinero. Si han desplegado todas sus armas para vilipendiarnos (por miedo, porque les amenazamos), ¿cómo van a llamar a uno de los nuestros para su selección?

Lo más triste es que esto se extiende a las categorías inferiores. Para el pasado europeo sub 19, Luis Milla, otro ex madridista, no se llevó a ningún jugador sevillista. ¡NINGUNO! Dos veces consecutivas campeones de España, y ningún sevillista en la selección de la categoría. Esto ya da asco. Jugar con los sentimientos de unos chavales... Es obsceno.

Y también triste, pero así son las cosas. Y desde hace mucho tiempo. Recuerdo un España - Croacia de primeros de los 90 en que yo quería que ganara Croacia porque ahí jugaba Suker (por entonces del Sevilla). Era la época de Clemente, el que se llevó a la selección de Sevilla por la cara. Para qué decir más. Ya de aquella me sentía como ahora.

De todos modos, no pierdo la esperanza. Algún día vendrá alguien que me devuelva la selección. O la sociedad española madurará lo suficiente como para darse cuenta de hasta qué punto le están tomando el pelo.

Mientras tanto, gracias a Dios, me queda el sevillismo. Aunque algunos también se empeñen en dinamitarlo. Pero no podrán. No hay más que darse una vuelta por lo blogosfera para maravillarse de lo mucho y bueno que hay por ahí, sintiendo como nosotros.

Muchas gracias por dedicar un post para responderme.

Recibe un gran saludo.