lunes, 13 de octubre de 2008

INDESEABLES

Saludos.

Dice el DRAE:

indeseable

1. adj. Dicho de una persona: Cuya permanencia en un país consideran peligrosa las autoridades de este. U. t. c. s.

2. adj. Dicho de una persona: Cuyo trato no es recomendable. U. t. c. s.

3. adj. Indigno de ser deseado.

Veréis, pues, que hay personas cuya presencia no se desea y cuyo trato no es recomendable.

Personas que vayan donde vayan y hagan lo que hagan, nadie los quiere. Personas que estorban en todos lados; que son expulsados de cualquier sitio y aunque no sean peligrosos, son eso, indeseables.

Son también personas con una larguísima lista de expulsiones por indeseables, es decir, que no despiertan deseos ni literarios, deportivos o presenciales. La lista es muy extensa.

Son los que estorban y molestan; insufribles, insoportables, pedantes y falaces.

Son todo un regalo... envenenado.

Por supuesto, plagados de sí mismos. Muy plagados. Tan plagados que no se soportan ellos mismos y deben castigar a otros con su indeseable presencia.

Son faros luminosos en la oscuridad que les rodea, en el mar de ignoracia por donde navegan. Luces a las que acuden las polillas y se queman las alas.

Arañas, también, que tejen sus hilos pegajosos con los que atrapar a los insectos que luego devoran.

Y expertos decoradores que crean fabulosos escenarios de papel y carton, porque no son capaces de vivir una vida real y deben fabricarse ilusiones que les hagan soportarse. Escenarios donde son reyes, actores principales, protagonistas.

Hasta que acaba la función. Luego vuelven a sus insoportables existencias miserables.

¿Conocéis muchos indeseables?

Yo si.

Cuidaros.

viernes, 3 de octubre de 2008

MANOLO

Saludos.

En primer lugar, felicitarnos por el gran triunfo de ayer y no voy a analizar el partido porque, como habréis leído, hay foreadores mucho mejores que yo para eso.

Solo quería hacer unas pequeñas reflexiones sobre algunas ideas que se han expuesto:

Yo no soy fanático de Manolo Jiménez. Nunca lo he sido y jamás lo he ocultado.

Cuando vierto observaciones o “críticas” sobre su papel de entrenador del Sevilla, intento razonarlas. Expongo las razones que me impulsan y que pueden estar acertadas o no. Pero son las mias.

Jamás lo insultaré ni nada parecido. Jamás le exigiré que se marche porque, entre otras cosas, para eso tendría que ofrecer una alternativa y no la tengo.

A pesar de las estadísticas que nos ofrece (realmente buenas) y de que poco a poco veo mejorar al equipo, sigo pensando que tenemos plantilla para mucho más.

Veréis: me encanta el fútbol. Para mí es un goce estético ver un buen partido de éste deporte. Y me gusta independientemente de quien juegue. Sin embargo, si es mi equipo, si es nuestro Sevilla quien juega, el goce se multiplica exponencialmente. Si además lo hace de lujo, me quedo rayando el paroxismo.

¿Soy demasiado exigente por querer que mi/nuestro equipo juegue, lo haga bien, gane y me ofrezca espectáculo?

Es verdad que los resultados mandan. Es verdad que lo importante son los puntos y las victorias. Pero de la misma manera que Bach me emociona, que Mozart me trasporta, que Velázquez me sublima… ver al Sevilla generando fútbol me eleva a estadios mentales insospechados.

(Espero no haber quedado cursi).

Por eso, porque quisiera disfrutar explosivamente siempre que veo a mi equipo, le pongo “peros” a Manolo. Porque quiero ver espectáculo. Porque quiero vibrar y no solo con los goles.

Y sí que hay críticas y críticas. Las hay constructivas y destructivas. Por supuesto que sí.

Si yo “critico” a Manolo, es porque deseo que me alegre las pajarillas.

Y debo reconocer que, en los dos últimos partidos, he pasado muchos buenos minutos.

Siempre, diga lo que diga, Manolo es MI entrenador y por ello, aún sin ser un ídolo para mí, lo apoyaré a muerte porque dirige a MI equipo.

Y mientras ocupe la dirección del Sevilla FC, es MI entrenador.

Cuidaros.

lunes, 29 de septiembre de 2008



Saludos.

Es de justicia reconocer que ayer, el Sevilla, hizo un excelente partido.

A pesar de mis reticencias hacia Manolo (y mis deseos fervientes de equivocarme), debo reconocer que planteó muy buen partido.

La sensación fue siempre de superioridad en todas las fases y demarcaciones. Sin sacar el autobús, supo frenar, templar, achicar espacios y bloquear todas las intentonas de los atléticos.

Además, se los puso de corbata en varias ocasiones mientras (y salvo un tiro complicado), Palop no tuvo grandes complicaciones.

El toque de Ochoco, genial.

Bien en todas las líneas y muy bien todos los jugadores. Incluso Romaric, que estuvo un peldaño por debajo, se va integrando en el fútbol español poco a poco y frenó bastante las salidas de los centrales contrarios.

A medida que avanzaba el reloj, tuve la impresión de que era como cuando con el brazo estirado y la mano sobre la cabeza, sujetamos a un crío que intente pegarnos. Se hastará de lanzar golpes al aire. Luego, le damos un cachete (Ochoco y gol) y lo enviamos con su mamá.

Del tal Mejuto... que es muy malo. Y lo sangrante es que siempre es malo en contra nuestra. Es un árbitro que desquicia a los jugadores por las faltas que no pita, por las que pita, por los errores graves cuando sanciona y por el kiosko de tarjetas que despliega, casi siempre mal aplicadas.

Cuando ví que en apenas un carto de partido ya teníamos a dos defensas amonestados con amarillas, me eché a temblar.

Que Kanouté (que es un cacho pan) le largara aquel insulto, es una prueba del estado de nervios que puede a llegar a producir en los que se están jugando el físico sobre el terreno de juego.

Otro árbitro MALO. Otro. Malo.

Nada que objetar sobre el equipo de beisbol. Me he manifestado ya contra cualquier tipo de violencia, siempre que demos crédito a la noticia y si es tal cual la cuentan. En cualquier caso, todavía (y espero que nunca) no tenemos un muerto a nuestras espaldas.

No obstante, leer los comentarios de algunos "periodistas" de Madrid, me causa náuseas. ¿Qué partido vieron? ¿Objetividad?

De todas formas en Madrid y con Alonso, los Boixos y nuestros jugadores de beisbol, tienen temas suficientes para ocultar que el Atletico nunca estuvo a la altura de nuestro Sevilla, que esas goleadas no pueden hacerlas con equipos grandes, que el Kun... ¿jugó? no puede con una defensa seria y que el mexivasco, el bocazas (aunque le reconozca que a veces me divierte), no pudo con el de El Arahal.

Nunca.

Manolo, por favor, cállame la boca para siempre.

Y tres de los mas dulces poins de todo el campeonato, para casa.

Cuidaros.

sábado, 27 de septiembre de 2008

DE PALANGANAS


Saludos.

Porqué soy PALANGANA.
“Palangana” es un término acuñado por los “verdolagas”. Se supone que es un adjetivo con el que nos descalifican. Quizás piensen que nos insultan.“Palangana”, según la RAE, es una jofaina o aljofaina, es decir, un lavabo.
Ya no se usan, pero los que tenemos edad suficiente, las hemos visto en nuestras casas. Es un recipiente ancho, de poco fondo, BLANCO y que se usaba para asearse.
“Verdolaga”, también según la RAE, es: planta herbácea anual, de la familia de las Portulacáceas, con tallos tendidos, gruesos, jugosos, de tres a cuatro decímetros de largo; hojas sentadas, carnosas, casi redondas, VERDES por la haz y blanquecinas por el envés, flores amarillas, y fruto capsular con semillas menudas y negras. Es planta hortense y se usa como verdura.
Como veréis y en ambos casos, parece que solo el color parece que tenga alguna relación con el tema que tratamos.
Sin embargo, los sevillistas (espero que la gran mayoría), lejos de sentirnos agraviados con ése supuesto insulto, hemos tenido la genialidad, la clase y el señorío de hacerlo nuestro. Hemos tomado el término con el que pretendían ofendernos y los hemos elevado de categoría.
Lo hemos dignificado.
¿Qué supone esto? Pues que los hemos desarmado. Nada resulta más chocante que intenten herirte y que tomes sus armas, las cambies y las conviertas en halagos. Los dejas sin argumentos.
Tanto es así que ellos siguen siendo “verdolagas” y han tenido que inventar otro supuesto insulto (que no pienso repetir), para poder superar el intento fallido en su afán por atacarnos.
Aunque no quería decirlo, resulta que tendremos que echar mano a la conocida sentencia que propone: “No insulta quien quiere…”
Hoy y en el entorno en el que me muevo, nos llamamos “palanganas”. Hoy veo orgullo en mis amigos palanganas cuando son llamados así. Hoy hay decenas de miles de palanganas por el mundo. Hoy, salvo algún cretino o cretina que no rija bien, no encuentro sevillistas que se sientan ofendidos con el término.
Y no pasa nada.
Como he dicho muchas veces, que me llamen “sevillista”, “sevillón” o “palangana”, no me causa nada más que placer porque, definitivamente, mis sentimientos no pueden etiquetarse.
Sigo esperando que los “verdolagas” estén a la altura y tengan la clase necesaria para transformar eso.
Termino con un grandísimo abrazo de hermanamiento a todos los sevillistas, sevillones o palanganas que en el mundo son porque siempre, siempre, hay un grito superior, un llamamiento que no conoce fronteras:
¡VIVA EL SEVILLA!
¡HASTA LA MUERTE, SIEMPRE!
Cuidaros.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Y SIN EMBARGO...


Saludos.
Y sin embargo... no estoy contento.
Seguramente me ganaré alguna reprimenda. Seguramente se me tachará de anti algo, de dejarme influenciar por comentarios de terceros, de no sentir los colores suficientemente...
Los números son irrebatibles y estamos ahí arriba.
Pero veamos:
Hemos jugado con equipos para tener los 12 puntos y todavía no nos hemos medido con los más peligrosos. Racing, Sporting, Betis y Español son equipos muy inferiores a nosotros y solo hemos ganado a dos.
Estos equipos, del séptimo y octavo para abajo (al final de la Liga), son los que llenan el saco de puntos, de los puntos que en la primavera del año próximo nos mantendrán arriba, enmedio o abajo. Nos pondrán en Champions, en Uefa o en el montón.
Siempre he pensado que con ésos equipos es donde hay que realizar mayor esfuerzo. Con los gigantes cabe cualquier resultado e, incluso, es más posible perder. Con los de abajo, no. Hay que sacarles esos puntos. Sin que me valga ningún argumento.
Además, veo un equipo bastante gris. Es verdad que Manolo les ha inculcado su visión del fútbol aguerrido, donde todos pelean y corren y los ha convertido en once gladiadores. También es verdad que ya no miran al marcador y siguen luchando sin parar y hasta el minuto noventa.
Pero hemos perdido chispa, vivacidad, empuje y claridad de ideas. Ya no vemos dos o tres jugadores desmarcados, en los huecos, a los que pasarles el balón; ya no se mueven buscando ése sitio donde no hay un contrario; abusamos del balonazo a Amortiguadores Kanuoté y si es verdad que las pilla todas, suele verse solo, sin el compañero (o compañeros), desmacardos que aprovechen el toque del malí y que, con demasiada frecuencia, va a parar a los otros.
La velocidad de tres o cuatro en carrera se ha perdido. No veo las triangulaciones a ritmo de vértigo ni los desplazamientos largos. No veo los movimientos del conjunto que solía desarbolar al contrario por las bandas o por el centro.
No lo veo.
El equipo es más compacto. Cierto. Pero ha perdido capacidad de sorprender. Si marcamos y ganamos es por la calidad de los jugadores y por la constancia machacona de los nuestros. Y eso no es suficiente.
Además, hay planteamientos "raros". Jugadores que se matan fuera de su sitio y sin sacar fruto, teniendo especialistas para esos puestos en el banquillo. También se hacen cambios soprendentes. Raros.
Se me puede decir que es pronto para analizar a Manolo, pero ya lo hemos visto el año pasado (igual que lo hemos visto en las categorías inferiores). Este año ha tenido tiempo de configurar su equipo, con pretemporada y con una plantilla confeccionada bajo su supervisión.
Y la calidad individual de la plantilla no la puede discutir nadie.
Pero el quipo no me gusta. Es gris.
El equipo gana porque tiene once jugadorazos y no por los planteamientos brillantes.
Espero que nadie me identifique con los agoreros conocidos porque caerá en un error grave. Tampoco espero que se identifique del lado de los que quieren ver fracasar a Manolo porque NO ES VERDAD.
Ya he escrito y dicho muchas veces que me encantaría que Manolo me dejara mudo, que acallase todos mis reproches y que hiciera un temporada brillante. Pero no puedo callarme mis impresiones, de la misma forma que me pareció excesivo verlo sentado junto a entrenadores ahítos de títulos. Manolo aún no ha ganado nada. Los siento pero lo veo así y me consuela, muy mucho, que estuvo representando a nuestro Club. Solo eso.
Mis reproches van siempre con la sana intención de esperar lo mejor para nuestro Sevilla. Siempre pensando que con los mimbres que cuenta Manolo, los resultados habidos, tanto el pasado año como lo que llevamos de liga, me parecen pobres.
Pobres resultados para la calidad del Sevilla.
Insisto: quisiera quedar como un bocazas.
En cualquier caso, Manolo es el entrenador de mi equipo y por ello, tendrá mi apoyo siempre. Incluídas las críticas que le haga.
Porque no entendería un Club donde no pudiéramos criticar y aplaudir con igual intensidad.
¡Hasta la muerte, siempre!
Cuidaros.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

MICRO RELATOS




Saludos.

Hubo un instante en que ningún ser humano estaba mirando la Luna y la Luna se apagó.

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Desde los ocho años y hasta que cumplió los dieciocho, estuve apadrinando un niño en África.
Ahora juega en el Chelsea y no atiende mis llamadas.

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Cuando tuvo problemas en su matrimonio, el juez dictó Orden de Acercamiento.
Ahora se lo pasan pipa por mandato judicial.

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Cuidaros.

lunes, 15 de septiembre de 2008

AL GUANO



Saludos.

Tienes razón, hermano, no merece la pena dedicarle más tiempo a estas cosas.

4M, el Gayo, la Sirena y los dos tapados, al guano.

Iros al guano.

Cuidaros.