jueves, 18 de marzo de 2010

LA GRAVITACIÓN UNIVERSAL

Saludos.

Dijo Isaac Newton: "todo objeto en el universo que posea masa ejerce una atracción gravitatoria sobre cualquier otro objeto con masa, independientemente de la distancia que los separe".
La Ley amplía que mientras más masa posean los objetos, mayor será la fuerza de atracción mútua y paralelamente, mientras más cerca se encuentren entre sí, será mayor ésa fuerza.
Esta Ley, además, está íntimamente relacionada con la inercia en cuanto que la definimos como la propiedad de los objetos de resistirse al cambio de movimiento, es decir, es la resistencia al efecto de una fuerza que se ejerce sobre ellos. Como consecuencia,  un cuerpo conserva su estado de reposo o movimiento uniforme en línea recta si no hay una fuerza actuando sobre él.
Si hacemos el ejercicio de simplificación necesaria y tratamos de resumir todo lo anterior en una forma sencilla de comprender, deberemos decir que:
"una masa que se desplaza en línea recta durante un periodo de tiempo dado, sufre una atracción gravitatoria contraria que altera ése desplazamiento".
De otro modo: la línea de movimiento sufre tensiones de inercia que, en función de la masa dada, producirán que la gravitación permita que ésa línea sea suave o se precipite en valles acentuados.
Picos y valles, senos y cosenos.
Vamos, para ilustrarnos mejor, a poner un ejemplo que, espero, reconozcan todos los amigos que tienen la gentileza de leerme:
Imaginemos un Club de fútbol de poderosa masa que tras conseguir una velocidad de desplazamiento adecuada, describe una línea ascendente constante y durante un periodo de dos años consecutivos. Imaginemos, para ello y como imagen visual, que habláramos de un cohete lanzado desde Kourou o Cabo Cañaveral que pretende estacionarse en la órbita terrestre.
El combustible usado, el único y mejor posible, está compuesto de una rica mezcla de Afición, Socios, Estadio, Publicidad, Televisión, Marketing, Jugadores y Dirección de la Misión en Vuelo.
Los tanques llenos, el fenómeno se dispara en progresión ascendente y constante, hasta alcanzar la velocidad de fuga (11,2 km/hora) en dirección al espacio, a la estratosfera. En ése periodo de dos años, va alcanzando etapas y superándolas con celebridad y celeridad desconcertantes porque, tras décadas de intentarlo, nunca antes habían dado los técnicos con las claves adecuadas para lograrlo.
No obstante el éxito clamoroso de la misión y tras ése periodo, la nave comienza a reducir el empuje porque alguno de los componentes del combustible comienza a perder cualidades y a emprobrecer la mezcla. Desde el Centro de Control de Vuelo, Dirección de la Misión en Tierra, se buscan las causas, se analizan y se toman las medidas necesarias para recuperar la pureza del carburante.
Se estudia a la Afición, componente primordial, y se detecta que los porcentajes están en su nivel y ascendiendo.
Luego los Socios acusan una baja sensible de rendimiento aunque siguen siendo suficientes para el compuesto.
El Estadio no presenta fisuras y aguanta perfectamente.
La Publicidad gana en octanaje.
La Televisión cumple su aporte con suficiencia.
El Marketing perfecto y aumentando en calidad y cantidad.
Los Jugadores, uno de los ingredientes primordiales y por contra, disminuyen su aporte porque se detecta un cierto agotamiento que hacen reducir la respuesta al empuje.
Y la Dirección de la Misión en Vuelo no termina de encontrar la inercia adecuada y se estabiliza en una órbita geo-estacionaria baja.
Se intentaron diferentes modos de reconducir el ascenso y aunque el nivel de planeo sigue siendo muy alto, la curva se ha suavizado tanto que amenaza en convertirse en línea descendente.
Las líneas de fuerza de las dos masas más próximas ejercen presión inversa y solo recuperando las calidades del combustible, será posible vencerlas.
También se deberá superar la inercia a la estabilización en ésa órbita baja, cómoda, porque el objetivo final, el objetivo inicial cuando se planificó la misión, era una órbita alta, muy alta y permanecer en ella indefinidamente.
Como observador del proceso y sin que mi conclusiones pretendan señalar punto débiles -para lo cual no estoy preparado-, si me gustaría destacar que el peligro de estabilización en ésa órbita baja es cierto; que solo la calidad del combustible puede revertir el estado actual y que el objetivo, por muy quimérico que se pretenda, debe ser alcanzar y estacionarse en el punto más alto de la curva, donde la masa ejerza tensiones sobre las otras y no solo las reciba y que la inercia, la resistencia al cambio, sea la permanente cercanía a las estrellas.


Cuidaros.

3 comentarios:

CARLOS GARCIA dijo...

Me encantan sus clases maestro Ariza ,aunque sigo pensando que con el combustible que tenemos lograremos alcanzar esa orbita alta que todos deseamos.Y continuo sintiendo que si cambiamos algun componente cabe la posibilidad de que el gran pajaro de hierro caiga en picado.Pero ojala me equivoque y Jimenez continue decadas en la nave ,que sin duda seria señal de que las cosas nos fueron bien.
Saludos camarada palangana

ayer y hoy sevillista dijo...

Magníficamente traído el símil, brillante el texto como siempre. Estoy completamente de acuerdo con Vd. Le apunto un par de brocardos que quizás vengan para la ocasión: lo difícil no es llegar sino mantenerse; renovarse o morir. Saludos.

Jose M. Ariza dijo...

Saludos.

Gracias, D. Carlos. A fuerza de insistir y venciendo la natural repugnancia, he terminado por hacerme agradable su portal.

Creáme que admiro mucho a la gente con imaginación. Y usted la tiene a raudales.

Don AyeryHoy, he tenido que buscar el "brocardo" en el DRAE. Me pilló desprevenido.

Gracias porque en efecto, lo complicado es mantenerse ahí, arriba, cerca de las estrellas. Y la esencia misma de la existencia en un cambio y renovación constantes. Dejar de cambiar es el fin.

Y tengo la sospecha de que el resto de lo que me quede por vivir, para regocijo de uno que peina canas y ha visto mucha tela marinera, vamos a seguir en órbita espacial, en las alturas.

Gracias.

Cuidaros.