miércoles, 31 de julio de 2013

EL MANIPULADOR

 

Saludos.

(Nota Previa: Este post va a resultar necesariamente largo. Entenderé que no se aborde, que se abandone a la mitad o que aburra. Lo siento pero debe ser así.)

En el proceloso mundo del espionaje (o al menos en el idílico que nos muestran los escritores de novelas de éste género, otro de los que me apasionan por cierto), una de las más difíciles estratagemas con las que habrían de enfrentarse y desmantelar en un servicio secreto, es aquella en que el del enemigo teje una red de desinformación en torno a un agente de los propios.

Tenemos un ejemplo magnífico en “El Manipulador”, de Frederick Forsyth.

FORSYTH EL MANIPULADOR

La idea es reunir un compendio de pruebas falsas, con exagerada precisión y pacientemente acumuladas durante años para que, en llegando el momento adecuado, los de tu bando sean inducidos en la certeza de que uno de los tuyos es un traidor.

En el caso de la novela citada, una importante operación del KGB en ése sentido consigue eliminar a un relevante agente de la CIA. Sam McCready, el protagonista inglés, no logra convencer a los americanos de que es mentira, de que es una operación falsa de los rusos y solo se descubre totalmente cuando ya es tarde y el inocente ha sido ejecutado por los suyos. Hay otros muchos ejemplos igualmente válidos en la literatura de los espías.

Quizás me estoy yendo a extremos imposibles. Tal vez y sin embargo, los acontecimientos de los últimos días me han intentado colocar en el complicado papel del supuesto infiltrado del Sevilla F.C.

¿Recuerdan a los “contumaces” y los “sutiles”? Añadan otro: burdos (adj. Tosco, grosero, sin delicadeza: tela burda, mentira burda.)

¿Saben qué es un sicofante?

“La palabra sicofante o sicofanta designa a un calumniador, a aquel que saca ventaja de la delación, la acusación y la calumnia. Viene del griego συκοφάντης (delator o acusador profesional, calumniador), palabra que pasó al latín como préstamo con la forma psychophanta. Lo más curioso es su origen, pues la palabra es un compuesto de σῦκον (higo) y la raíz del verbo φαντάζειν (hacer aparecer, hacer ver en apariencia, denunciar) que no es más que un derivado de φαίνω (aparecer, mostrarse). La explicación que encontramos en algunos diccionarios es que en origen συκοφάντης era el que denunciaba el contrabando ilegal de higos, pero dado que en Atenas nunca hubo restricciones legales al comercio de higos, parece más lógica la explicación de que eran los denunciantes del robo de higos de ciertas higueras sagradas cuyo fruto no se podía tocar. Lo cierto es que en Atenas se desarrolló la acepción y figura del sicofante como odioso personaje que sacaba ventaja delatando, muy especialmente a la Asamblea, a otros ciudadanos como sospechosos de no ser adictos al régimen político, lo que provocaba el destierro o medidas contra ellos, y ventajas para el sicofante.”

Lo cierto es que no he podido encontrar mejores símiles para explicar la jugada que el otro “servicio secreto”, el GBEH, ha intentado endilgarme: “denunciante de contrabando de higos griegos” y “espía traidor” de Forsyth. Divertido, sin dudas. Incluso desternillante diría yo.

[Antes de continuar, vaya por delante que mis amigos del AHSFC (en la que tuve el honor de participar durante unos plenos y apasionantes años), le han dedicado al caso apenas dos segundos. Os ahorro las justas e hilarantes expresiones que les dedican a estos aprendices de Maquiavelo]

Expongamos, señoría, los detalles y pormenores de la causa que nos reúne hoy aquí. Consideremos, no obstante, que obviaré las partes que no interesan directamente en los hechos que se describirán, ateniéndome exclusivamente a los que me afectan.

El pasado día 26 recibo un denso correo (que contenía una interesante discusión sobre blogs, información, comentarios y datos privados), mantenido entre Carlos Romero y Alfonso Del Castillo. Ajeno absolutamente a todo ello, me entero, sin proponérmelo y sin pedirlo (recuerden que ya no formo parte del AHSFC), que existe un duro contencioso entre ambos (otro) y que la cuestión podría derivar en instancias de mayor cuantía. Sin embargo, la decidida y contundente actuación de Carlos, obliga a los verdes a retractarse y, como tantas otras veces, claudicar. Hasta ahí puedo y debo contar.

[Nota al margen: Carlos Romero, Coordinador del AHSFC, es sobradamente conocido entre el sevillismo (y el beticismo) por su inconmensurable trabajo en el pasado de nuestro Club. Fue, durante años, propietario y editor de La Palanga Mecánica (ahora en manos de los Guardianes de la Memoria).

Alfonso del Castillo, según mis informaciones, es un historiador bético afincado en Madrid desde donde, de ser cierto, se ha erigido en el pretendido homólogo de Carlos a través de Las Tablas Verdes… solo que sin el soporte institucional del Betis (ése que envidian tan fervorosamente y que no se cortan en mostrar con inconscientes alardes de impotencia) y, por supuesto, a un rato luz en suficiencia de estudio, en capacidad de coordinar el mejor Grupo de Investigación de, probablemente, Europa y en la ingente cosecha de resultados que nunca terminan de llegar y que aún nos darán, ténganlo por seguro, nuevas satisfacciones en el futuro]

Prosigamos: En el último correo de la serie, el que me llega a mí y que contenía todos los demás, el Sr. Alfonso Del Castillo responde a Carlos, rectifica y se retracta, como decía y envía copia a sus congéneres. Vean el siguiente “copiar y pegar” sacado directamente del “cc” dicho correo:

Javier MaldonadoZancarrón Juan Antoniojosemmsanchez rafael medina

Ése “josemm” (me he puesto en rojo, por supuesto) soy yo, es mi email, es el que se puede leer en éste blog (en “mi perfil”) arriba a la derecha. Como verán, es público y es el que se usa para enviarme los comentarios que, en su gran mayoría, tanto aprecio. Los anónimos también, por supuesto, aunque no saco ni uno.

Cualquier observador no iniciado podría llegar a pensar que yo trabajo con ellos, con los verdes, y que soy por tanto el sicofante del Área de Historia del Sevilla F.C. porque, como verán, es de una sutileza rayana en la exquisitez.

El mensaje es para Carlos Romero, nada más y nada menos.

No obstante todo ello, veamos algunas hipótesis de trabajo:

-Hipótesis A: Se trata de un error y he sido incluido por despiste. Teniendo en cuenta la capacidad de éste señor, no sería de extrañar. No obstante y si fuera cierto, supondría un ejemplo perfecto de su “organización”.

Yo le concedo a ésta hipótesis escasas o nulas probabilidades. Entre cero y ninguna.

-Hipótesis B: Es intencionado. Como todo apunta a que algunos de mis artículos han tocado sus fibras (me consta que me han leído en algún momento), han pergeñado una estrategia desinformativa, al modo Forsyth y el KGB, tratando de colocarme en una situación aparentemente complicada con mis amigos del Área.

Y como siempre podrán decir (ya ha ocurrido alguna otra vez), que se trataba de una broma, pelillos a la mar porque yo… “es que no aguanto ni una patá en los cohones”.

-Hipótesis C: Éstos sutiles, contumaces y burdos antagonistas no terminarán nunca de producirme carcajadas, a mandíbula batiente, si todo el arsenal que presentan para oponerse al Área de Historia del Sevilla F.C. es tratar de implicarme en maniobras de novelas policíacas.

Si no fuera porque sería extraordinariamente importante para la Historia del fútbol de Sevilla que hubiera un grupo serio, bien formado, capaz y dispuesto a coordinarse, mediante el uso de “buenas prácticas” (Sr. Del Castillo) en aras de desentrañar totalmente más de cien años (aproximadamente) de Historia común, habría que otorgarles la misma consideración que se le dio a su predecesor de Castilleja… si es que los alarmantes síntomas que ya muestran no está acelerando el diagnóstico.

No pueden ser tomados en serio cuando presentan su reciente blog, el de las Tablas Verdes, mostrando un listado de 22 temas de los cuales 20 son contra el Sevilla y 2 (abajo del todo, al final de la tabla) sobre historia del Betis. No cuadra.

Y cuadra menos desde el momento que colocan en cabecera los 14 capítulos de “Lo que no cuenta LPM”. Ésa serie, como saben, fue directamente triturada, planchada, demolida, centrifugada, machacada, majada, pulverizada y fumigada con ésta otra: Uno, Dos, Tres, Cuatro, Cinco, Seis, Siete, Ocho y Nueve.

Pues a pesar del repaso monumental, la siguen mostrando como ejemplo de buen hacer… el ridículo más espantoso que diría aquel. En su momento, Sr. Del Castillo, yo le advertí de que no abriera la Caja de Pandora, pero su verde contumacia no le permitió pensar en que era mejor estarse calladito.

Si usted como director (supongo) del GBEH sigue dispuesto a dedicar el 90% de su trabajo a tratar de desmantelar inútilmente la concienzuda labor del Área de Historia del Sevilla, espero y deseo, de todo corazón, que el Real Betis Balompié les siga dando la misma importancia que han venido teniendo hasta ahora.

No están a la altura de su Club.

Cuidaros.

SEVILLA FC SINCE 1890

5 comentarios:

juan antonio de la rosa dijo...


No me ha resultado como tu antepones es entretenido de leer.

Saludos Sevillistas Triana1952

Marcu dijo...

¡¡¡¡Ohhhhh!!!!
¡¡¡Qué cabroncete!!!

Con el máximo de mis respetos y cariño ¿eh?

Un abrazo

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

D. Juan Antonio, gracias. Créeme que siempre intento poner el máximo esfuerzo en tratar de ser ameno.

D. Marcu, agradable reencuentro. En efecto, algo retorcido el tipo.

Gracias, amigos.

Cuidaros.

Rafael Sarmiento dijo...

No me lo puedo de creer, que diría el otro.

Eso es de malas personas, de mala gente. Intentar enfrentar a amigos entre ellos con el objetivo de...

¿Con qué objetivo?

Me reitero, no me lo puedo de creer.

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

Pues amigo Rafa, créetelo porque es cierto. Tengo las pruebas de ello.

En efecto, la pregunta es ésa: ¿qué objetivo se persigue?

Gracias.

Cuídate y un abrazo.