domingo, 5 de junio de 2011

CARTA PARA AGUSTÍN

 

Saludos.

Hola, amigo.

Usaré éste camino para enviarte una carta porque como debe subir hasta los satélites, es probable que te llegue antes y además, me ahorro el sello. Recógela allí, por favor, en el buzón Anillo 3º.

Confío en que tu estancia en ése paraíso del Tercer Anillo esté siendo placentera e imagino que ahora nos ves desde otra perspectiva, con más amplitud. También quiero pensar que ya conoces a TODOS los protagonistas y TODOS los secretos de nuestros orígenes, esos que poco a poco, con muchísimos esfuerzos, estamos sacando a la luz nosotros, los que te acompañamos en tu maravillosa aventura de la Memoria.

Aunque lo estarás viendo y por lo tanto ya lo sabrás, no me resisto a enviarte unas letras porque TU Museo, NUESTRO Museo, el Museo de TODOS los sevillistas, no existe. Ya no está. Lo han quitado.

Edward F

JoseLuisGallegos[1]

De mala manera, algunas de las joyas históricas han sido colocadas a la entrada de la Galería de Trofeos. Dentro de dos urnas, a pleno sol, se puede contemplar algo de lo mucho que lograste reunir para el Centenario. ¿Dónde está el resto?

Ya debes saber, igualmente, que el local donde estaba tu Museo va a ser destinado a otra actividad, una que deje más ingresos. Son los tiempos.

No importa que nos saltemos el respeto debido a nuestros antepasados, a los pioneros, a los fundadores… a aquellos locos en calzón corto que iniciaron la grandeza del Club Más Grande de Andalucía, venciendo duras batallas en una sociedad retrógrada, colmada de convencionalismos y cerrada a los vientos nuevos procedentes de Europa. Esos vientos que hoy llevamos en la sangre como si de una cuestión genética se tratara, sin acordarnos del precio que hubieron de pagar aquellos para conquistarlos. Vientos que hubo que imponer, a veces, contra intifadas de zulúes, de guardias celosos, de histerias religiosas y de cultos chistosos que, pasado el tiempo, hubieron de aceptarlo, asumirlo y contribuir, incluso, “españolizando” el término foot-ball.

No parece importar, tampoco, que la Copa de Campeón de España de 2010, ésa que nos quedamos en propiedad sin haber cumplido los requisitos que exige la Federación Española de Fútbol, fuera debido a que había gente como tú, como nosotros, que tiene Memoria, que hizo sus deberes y que puso sus cualidades al servicio del Club. Con brillantez, con pasión, con perspicacia.

No interesa que esos mismos que tienen Memoria puedan traer un nuevo Título de Liga para el Sevilla.

Y mucho menos curiosidad despierta el más que posible hecho de que no naciéramos en 1905, sino mucho antes, como bien sabías y como sabes ahora con certeza.

La Historia no comenzó en 2006, Agustín. Es, por fortuna, mucho más larga, más hermosa, más profunda y rica que todo ello porque para llegar a 2006, hubieron hecho falta más de cien años de sevillismo. Más de cien años repletos de personas que contribuyeron a la Grandeza del Sevilla.

¿Quién mostrará ahora nuestro pasado, nuestras glorias, los nombres que nos precedieron y nos trajeron hasta aquí?

¿Pondremos, pasados los años, un nuevo cuadro en el Antepalco para recordar a los presidentes que fueron, que son y que serán?

Lo fundamental es obtener ingresos, Agustín. De la forma que sea, como sea y por encima de lo que sea. Son los tiempos.

El sábado 28 de mayo, en la Jornadas Sobre Historia del Fútbol que celebramos en el Estadio y en tu memoria, el Presidente Del Nido habló de Tu Museo. Y lo hizo en presente, Agustín, relatando las miles de visitas de escolares que pasan por allí cada año… en un Museo que no existe, que ya no existe, que lo han quitado. Mientras hablaba, Agustín, ya no había Museo.

¿Qué les mostraremos a ésos sevillistas del futuro en la magnífica zona de restauración que se está construyendo?

¿Alguien, por descuido, les dirá a los clientes que el local se asienta en lo que una vez fue el Museo del Sevilla?

No hace mucho, el mismísimo Presidente nos dijo que no había dinero para el Museo.

Si el nuevo invento produce los beneficios necesarios… ¿reconstruirán el Museo?, ¿han pensado destinar parte de esos presumibles ingresos para sostener el Museo?, ¿dónde?. En el Gol Sur hay sitio de sobras como para un gran Museo, a la altura de nuestro Club, como tienen todos los importantes europeos. ¿Con la salida por la Tienda Oficial, como todo museo que se precie y para que los visitantes puedan comprar objetos sevillistas? ¿o piensan explotar ése espacio de otra manera, de alguna que deje más ingresos?

Hablamos del Sevilla F.C., Agustín. De un Club que a base de tesón, de ambición y de esfuerzo ha logrado competir ya ocho años seguidos en Europa, algo solo reservado a unos cuantos y hacerse, por sí mismo, un hueco en la élite.

Hablamos, Agustín, de un Club que no tiene Museo. Ningún sitio para admirar las fotos de Kinké, de Spencer, de Brand, de Eizaguirre… Botas, balones, camisetas que nos colocaron ahí arriba. Y copas, todas las copas. Todas. Las que están y las que no están.

No queda nada, Agustín, porque parece que con tu despedida alguien se liberó de algo.

Ya solo nos queda la Memoria virtual, Agustín.

Aquí estaremos a pesar de todo.

estatutos-portada-1914

Un abrazo, amigo.

Cuídate.

9 comentarios:

EL PAPI MAGASE dijo...

Que no le quepa duda al maestro Agustín que aqui seguiremos hermano,luchando por lo que nos hizo llegar hasta aqui y esa es la historia ya pasada,el presente no logrará jamás encumbrir un pasado tan glorioso y tan lleno de grandes recuerdos,si no cuidamos de nuestro pasado si que estaremos condenados a morirnos en vida antes de lo que esperemos,los valores nuevos la verdad es que desconciertan al mas pintado,dinero,dinero y dinero,por encima de lo que nos ha hecho llegar hasta aqui,porque como bien dices esto no empezó en el 2006,incluso ni en el 1995,esto lleva ya recorriendo venas de personas mucho mas de un siglo y tapar todo eso para que algunos se llenen literalmente la panza dentro del templo de los sueños con una suculenta comida y un vino o lo que sea,me parece que a mas de uno se le va a indigestar el menu,por muy bueno que sean los cocineros y muy nuevos y pulcros que sean los cubiertos.

Tántalo dijo...

Un documento en papel con casi 100 años de antigüedad recibiendo un sol abrasador a través de dos cristales que ejercen de lupa, ¿cuanto puede durar?, ¿dos años?, ¿tres?

Una camiseta roja de Campanal con la selección, ¿cuanto puede tardar en quedar color rosa?

Debe ser un experimento científico para responder a estas preguntas.

Eso, o una broma de mal gusto.

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

En efecto, Papi. La Historia no entiende de manteles, tenedores y hamburguesas.

Es algo mucho más GRANDE.

D. Tántalo... no es una broma de mal gusto. es, sencillamente, mal gusto. Ningún gusto.

Y mala memoria.

Gracias.

Cuidaros.

Mati Herrera dijo...

Cuando los intereses están por encima de los sentimientos suelen pasar estas cosas. Espero que el club le dé a toda la afición este museo que tanto solicitó y anheló nuestro amigo Agustín. Yo me he quedado de piedra. Un beso

ayer y hoy sevillista dijo...

Verdades como puños. Yo lo ví.

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

En efecto, Mati, casan mal sentimientos y dineros. Muy mal.

D. AyeryHoy... sabe de lo que hablo.

Gracias.

Cuidaros.

Blogosfera Sevilla FC dijo...

Post elegido como uno de los tres mejores posts publicados en la blogosfera sevillista durante la pasada semana.
Felicidades.

Un cordial saludo.
Blogosfera Sevilla FC.

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

D. Blogosfera, gracias.

Cuídate.

Cornelio dijo...

Afortnadamente podremos demostrar la anitgüedad de los estatutos que figuran en la vitrina.

Están metidos en una campana de carbono 14 a fuego lento.

¿Es que ustedes no saben que para datar por carbono 14 hay que quemar la muestra?

Este es un sistema novedoso que supera los métodos anteriores que "combustionaban" la muestra en una fracción infinitesimal de espacio temporal.

Ahora se ponen al sol un par de meses y el contador Geiger cuenta los carbonos hasta que llega a 14. Si salen 14, los estututos serán de 1914.

Lo que creo es que en julio y agosto en Sevilla, igual son capaces de salir 16 o 18 carbones, con lo cual alguien puede plantear dudas de su autenticidad.

Aunque para entonces igual no haga falta...

Aunque siempre nos quedarán las fotos.