viernes, 28 de septiembre de 2012

JUEGO LIMPIO

 

Saludos.

Copiado de la web oficial del Sevilla F.C.

El objetivo es fomentar el respeto y la deportividad entre jugadores, árbitros y aficiones

Durante la próxima jornada de Liga (28 sep-1 oct) se recordará en todos los estadios la importancia del respeto, la corrección y la deportividad en el fútbol con motivo de la celebración de la II Jornada del Juego Limpio en el Fútbol Español, a la que lógicamente se sumará el Sevilla FC en su partido contra el FC Barcelona.

La salida del equipo arbitral y ambos contendientes acompañados por tres niños, dos con camisetas de la campaña y uno con su propia indumentaria de árbitro, simbolizará la celebración de esta jornada en la que se unen todos los representantes del fútbol: Liga (LFP) Federación (RFEF), Comité Técnico de Árbitros (CTA), Asociación de Entrenadores y Aficiones Unidad (AFEPE) con el apoyo del Consejo Superior de Deportes (CSD), FIFA y UEFA.

La jornada forma parte del desarrollo del Acuerdo Nacional para la Implantación del Juego Limpio en el Fútbol Español firmado por los organismos antes mencionados el pasado 1 de febrero, y que implantó el ‘saludo final’ entre jugadores y árbitros, y de éstos hacia el público asistente y el resto de la afición como un hecho habitual que podemos ver de forma cotidiana desde entonces al finalizar cada partido.

De este modo se aporta un final apropiado al encuentro, se garantiza su conclusión mediante un gesto de respeto mutuo, se posibilita que los equipos y árbitros abandonen el terreno de juego de forma conjunta y se envía a los aficionados un mensaje de deportividad y corrección hacia todos los deportistas, tanto los propios, como los del rival y los del equipo arbitral.

Saldrán, por tanto, tres críos y uno de ellos llevará la indumentaria arbitral (lo siento chaval).

Presumo que será algo serio y muy mediático, que se hablará de ello en medio mundo y en el otro medio también, que circularán cientos de imágenes y vídeos de los protagonistas y que quedaremos como modelo para las generaciones futuras.

Entre ésos, estará éste tipo:

AlvarezIzquierdo

Es Alfonso Álvarez Izquierdo y el lunes pasado cometió un auténtico atentado no frustrado (en el Benito Villamarín) al honor, a la equidad, a la razón y al JUEGO LIMPIO.

Porque se nos olvida a menudo que la calidad de limpio  también se les debería aplicar a ellos, a los jueces, a los que con un modesto silbato pueden mover millones de euros en un sentido o en el otro, ganar títulos, gloria, trofeos… y destrozar sentimientos muy profundos de muchos miles, de millones.

Pasan, a pesar de todo, aparentemente desapercibidos porque el supuesto “juego” parece más vinculado a los otros veintidós, a los que dan patadas al balón y al contrario, a los que visten igual al cincuenta por ciento… y que el juez, el árbitro, aparece en un status superior, distinto, distante y presumiblemente equitativo. La “cosa” no va con ellos, son de otro mundo.

Tan imbuidos de ése pequeño poder temporal que se les confiere para administrar en noventa minutos, lo asumen, metabolizan y ejercitan en un despliegue de poder sin comparación en otros estamentos sociales o jurídicos. Es justicia en acción directa, en vivo, sobre la marcha y realmente complicado rehacer, casi imposible. Son serios, distantes y parece que ajenos a los intereses que se dilucidan en el césped aunque algunos, sabedores de que millones de ojos los están observando, adopten poses tan provocativas como ridículas. Humanos en el fondo y quedan bien, serios y circunspectos (la familia los mira en la tele, hijos incluidos).

Muy en su papel, no admiten siquiera apelación (los otros jueces, los de verdad, tienen un sinfín de mecanismos que pueden revertir el fallo más sesudo). Así, hablar con él es sancionable. Discutirle una decisión, tarjeta amarilla. Protestar (airadamente o no) que te han pegado un vaivén de tres pares y no lo has visto, te encardina a la ducha aunque lleves fractura de tibia y peroné…

Son, como muy poco, prepotentes. Y lo son porque están amparados por organismos que respaldan, sobre todo, sus abundantísimos errores. ¿Recuerdan muchas crónicas sobre arbitrajes excelentes? ¿Cuántos árbitros tienen en sus memorias por sus magníficas trayectorias?

La lista es larga, demasiado. Tanto que rara es la semana (realmente rara), en que alguien salga satisfecho de la labor judicial de éstos. Rara.

Pero lo que realmente resulta complicado de aceptar es que digamos: son humanos, se equivocan, cometen errores y no siempre aciertan, como todos nosotros, siempre que…

…nueve de cada diez actuaciones sean en favor de dos o tres contendientes, que haya quien juegue con un plus añadido a sus cualidades, que se administre “ayuda” a los que menos lo necesitan, que siempre haya un remanente de víctimas propiciatorias para que dos o tres crezcan a placer, sin estorbos, potenciados en su ya de por sí poderosa realidad o tal vez por ello.

Es así porque en sabiendo que a algunos no se les puede administrar la misma justicia, haremos lo que nos venga en gana con los demás porque no habrá consecuencias.

Es así porque las reclamaciones, como todo, tienen valor en función de quién las haga.

Es así porque se nos antoja “empujar a los nuestros”, por lo civil o por lo criminal, desde hace muchas décadas.

Es así porque hay roles predeterminados.

Es así porque como toda en ésta miserable sociedad, ser pobre es delito.

Cuidaros y cuidaros de lo que pueda suceder mañana por la noche.

3 comentarios:

Tántalo dijo...

Pues a ver si a este le da por darle un empujoncito al Madrid y hace todo lo posible para el el Barca pierda su partido. Algo es algo... ;-)

Ravesen dijo...

La iniciativa es muy loable, aunque rebosa hipocresía por los cuatro costados.

El juego limpio está muy bien, pero muchos lo confunden con poner la otra mejilla. Es decir, uno te pega (físicamente), el juez hace la vista gorda (te pega psicológicamente) y si protestas o armas el cristo, todos se vuelven contra ti porque hoy es el día del juego limpio y TÚ lo estás ensuciando.

Hipocresía, lo que digo.

Esperemos que a los que dirigen el cotarro les interese reducir la distancia entre Madrid y Barça de cara al nuevo partido del siglo de la semana que viene. O sea, que les venga bien una victoria del Sevilla hoy. De ese modo, igual el juego limpio que ellos tanto parecen defender es aplicado también hacia nosotros.

Un abrazo.

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

D. Tántalo, D. Ravesen... esa es la tragedia a la que nos obligan: esperar y desear que se equivoquen a nuestro favor cuando lo que queremos todos es justicia y equidad. Para todos por igual y como en los demás órdenes de nuestras vidas.

Gracias.

Cuidaros.