lunes, 24 de enero de 2011

ADIOS AGUSTIN

 

Agustín Rodríguez, Sevillista.

Gracias Agustín

lazonegro

Mi epitafio.

Acabo de volver del Tanatorio, de darle un abrazo enorme a su familia y el último adiós a un sevillista.

A un SEVILLISTA.

Nos conocimos en la puerta del Estadio: ¿José Manuel? ¿Agustín? Un apretón de manos. El primero de una larguísima serie.

Y ahí comenzó todo. Me había llamado por teléfono para una reunión junto a Sebas Cárdenas (y Alejandro, “Tántalo”, otro fichaje estrella de los Guardianes. Reedito esta parte porque mi memoria me ha jugado una mala pasada y es justo decirlo. Te pido perdón, amigo mío) porque… ¡querían ficharme para las Columnas Blancas!

Estaba estupefacto.

Después de un rato de charla en torno a unos cafés (durante el cual me llegué a preguntar cien veces que por qué estaba yo allí siendo convencido), quedé incorporado a la plantilla como Columnista Blanco.

Alejandro, también.

Y la Pepe Brand, en la que tuve el honor de compartir Junta con él durante el año de constitución.

Investigábamos la Historia del Sevilla porque éramos partes de los Guardianes de la Memoria.

Compartíamos micrófonos, ya fuera en la Radio del Sevilla (yo ocasionalmente) o en Radio Estilo (ocasionalmente él), siempre para hablar de nuestro pasado, de los orígenes, de las gestas, de las personas que hicieron al Sevilla… Sabía tela de eso.

Y me llamó en el segundo programa de la Red Blanca y Roja, para hablar de mi blog.

Estábamos en las antípodas en muchos temas sociales y existenciales, pero teníamos un nexo indisoluble: el Sevilla F.C.

Y nos respetábamos.

Se marcha el conquistador de nuestra última Copa y desde ahora, será la Copa de Agustín.

Esta es tu Copa, maestro. Tú la trajiste.

¡Salud, Agustín!

2 comentarios:

Tántalo dijo...

Usted y yo nos conocimos aquel día Sr. Ariza.

Yo tomé ese café contigo, Agustín y Sebas.

Tampoco sabía muy bien que hacía allí sentado.

Agustín pagó.

Estaba muy lejos de Agustín en algunas cuestiones que no vienen al caso comentar, e incluso algún amago de discusión tuvimos, y eso que con él era dificil discutir por su talante tranquilo y conciliador.

Eso si, en el sevillismo estábamos todos de acuerdo.

Un abrazo.

Jose M. Ariza dijo...

Saludos, amigo.

Pues tienes toda la razón y no entiendo mi olvido (¿quizás la edad?).

Disculpas, por favor.

Estoy abochornado, Alejandro.

Reedito.

Cuídate.