domingo, 21 de febrero de 2010

DEPORTE AMARILLO

Saludos.

La situación es la siguiente: un Club de foot-ball, de Sevilla, de Andalucía y con casi 120 años de antigüedad -ésta es de mi cosecha propia porque los cumpliremos el próximo 8 de marzo, según yo-, lleva unos cuantos situado a primer nivel europeo y a la altura de otros -mejor, incluso, en varios aspectos-, que nos sacan un rato luz de ventaja en colección de títulos, en copas y en dinero; que contratan lo mejó de lo mejó con solo señalarlo con el dedo y que cuentan sus desastres deportivos quedando segundos en cualquier cosa.

Ése Club que lleva impreso en los genes el nombre de la ciudad donde se asienta y que lo muestra orgulloso por el mundo mundial, no tiene suerte en el ámbito informativo... en su propia casa. Porque que sea así en otras parece casi lógico.

Periódicos, radios, televisión e internet pertenecientes a grupos editoriales de información general/deportiva, en su gran mayoría y salvo contadísimas excepciones -exluyendo los medios propios de ése Club y la miríada de aficionados y simpatizantes que se dejan los dedos escribiendo mucho y bien de su Equipo-, llevan años, décadas, atacando al más grande Club andaluz -y no es una calificación baladí si nos atenemos a los resultados y títulos obtenidos- por razones que se me escapan.

De esos medios, la mayor parte asienta sus direcciones en otros lares y por tanto, se deben a sus amos. Sus amos, curiosamente y contra toda lógica -porque la "lógica buena" sería potenciar cuantos más clubes españoles mejor para elevar el nivel y darle mayor mérito a las victorias-, solo miran por la defensa de un único color desde hace décadas, desde siempre.


Y los medios locales, increíblemente, siguen el juego de los foráneos. Lo siguen por obligación, sin duda -seamos humanos y comprendamos que defiendan sus puestos de trabajo: o escribes y dices lo que yo te dicte o vas a la calle porque todos tenemos familias que alimentar-. Es, en todos los sentidos, una cuestión económica.


Si proseguimos con ésa línea deductiva, debemos considerar que hablar bien de un equipo que lo hace bien... no "vende". Unamos a ello que el Club al que me refiero ha logrado crear su propia red informativa. Pequeña aún, modesta incluso... pero que quita "clientes" a las demás. Poco a poco, la red el Club se abre paso y las arcas de aquellos se resienten.


Si hablar bien no "vende", hablemos mal y "vendemos". Es tan fácil como sencillo de entender. Si a ello unimos las propias preferencias personales de los protagonistas -saltándose a la torera cualquier consideración en aras de la objetividad, cuestión que, objetivamente hablando, no existe-, tendremos como resultado que de los varios medios a los que podemos acceder en Sevilla y, reitero, salvo contadísimas excepciones, atacan al Club Decano de forma despiadada. Y lo hacen presionando por el eslabón más débil, por donde piensan que pueden romper la cadena.


Son años de labor constante, perseverante y decidida que termina por crear opinion... ¡aún dentro de las propias filas del atacado!


Desde dentro y algunos con dedicación obsesiva, se les concede muchísimo más valor del que tienen. Aunque solo fuese por curiosidad comprensible, se leen, escuchan o ven. Y se tratan, se comentan, se escribe sobre ello y les hacemos el caldo gordo.


Hoy, en uno de ésos medios, la noticia de portada es la supuesta frase de un jugador al línea. Lo lógico, según yo, hubiera sido una primera página grande donde el 1-3, descomunal, saltara a los ojos del visitante. Pues no, se resalta la supuesta parte negativa.


A mí eso me produce risas. Otros se lo toman a pecho. Yo distingo entre lo patético de las formas y otros se siente heridos en su orgullo legítimamente. Yo no. No lo permito.


Y concluyo que si esos medios solo pueden subsisitir a base de intentar socavar u oradar el prestigio de un Club que se eleva muy por encima de los demás de la región, que estén obligados a servir a sus coronas, que traicionen sus propios orígenes en aras de blasones ajenos y que sus miserias propias les impidan ser consecuentes con la realidad que vivimos y aceptar que el mejor no es el tuyo, entiendo ahora las razones que se me escapaban al principio, lo cual no dejan de ser una paradoja dialéctica porque ya la sabía cuando comencé a escribir.


Disculpas.

Y ahora conluyo de verdad: Si el tratamiento de los "medios" va a seguir así mucho tiempo, yo los animo porque será señal de que continuamos ahí, arriba, en la élite y dándoles motivos para que viertan sus bilis y puedan criar a sus proles con comodidad, sin aprietos.


Cuidaros.

3 comentarios:

Ravesen dijo...

Excelente.

Suscribo el artículo entero, como no puede ser de otra forma.

La clave está en eso de que los periodistas son personas con familias que alimentar. Es algo tan contundente que no merece debate alguno. Ni tampoco invita a que haya solución. Es lo que hay, y punto.

Lo que me molesta es eso que también dices. Que haya un sector de la afición que se crea lo que dicen, porque con eso consiguen distorsionar una crítica al equipo que es absolutamente imporescindible para conseguir lo que todos queremos: seguir creciendo. Seguir ganando.

Confundir la ambición de la crítica con desearle el mal al equipo es malvado. Pero es que esos tipos le desean el mal al equipo, como también dices, porque eso vende. Y atraen a su lado a muchos críticos que desean todo lo contrario. Los manipulan, claro. Los utilizan. Y eso sí que es malvado de verdad.

Lo que pasa es que esos que tanto se sublevan contra tal cosa se confunden de objetivo. No son esos padres de una familia que alimentar los culpables. Los culpables están en otro sitio, ni siquiera en Sevilla. Son a esos a los que beneficia el mal para el Sevilla, porque hoy por hoy, el Sevilla deja en ridículo a su gallina de los huevos de oro. Con su modelo de gestión, y su sensacional manera de obtener éxitos gastando tan poco. Tan poco comparado con esos otros, claro.

Ojalá todos tuviéramos la sangre fría que demuestras riéndote de titulares como ese que comentas.

Pero en el mundo tiene que haber "de tó".

Otra vez, enhorabuena por un post tan bueno. Como tantas otras veces, has dado en el centro de la diana.

Saludos

CARLOS GARCIA dijo...

Cada dia se supera mas Don Jose M. ,con la mano en el corazon le digo que es una delicia leer sus post.Esta vez estoy totalmente de acuerdo con lo que escribe.
Saludos camarada palangana

Jose M. Ariza dijo...

Saludos.

Amigo Carlos, gracias. Conseguirá ponerme colorao.

Amigo Ravesen, además de malvados son perversos.

Los manipulados raramente son conscientes de serlo, por lo que tendrían, siendo magnánimos, una exculpación.

Los manipuladores, por contra, saben exactamente lo que hacen y pretenden, lo que los convierte en eso que digo, perversos.

¿Nuestra labor? Intentar difundir las maneras de estos tipos, porqué y cómo lo hacen. Cuantos más sevillistas sean conscientes de que pueden ser inducidos, menos campo les dejaremos para ejercer sus maldades.

Con obstinación y perseverancia pero sin hacer alardes de ello. No les hagamos publicidad gratuita y que se busquen el pan de sus hijos con dignidad.

Yo, de todas formas, intentaré no ayudarles con sus miserias.

Gracias a ambos.

Cuidaros.