martes, 10 de noviembre de 2009

PERVERSION INFINITA

Saludos.

De nuevo tengo que referirme al famoso libro "El Balón Blanquiverde", editado por la Junta de Andalucía y pagado entre todos, porque es importante, para el sevillismo y para la verdad, no permitir que se perpetue una historia falsa, malintencionada, ruin y perversa.

Una nueva entrada de La Palangana Mecánica nos comienza a enseñar los entresijos del monumento a la estupidez contumaz y nos obliga a pensar que no hay inocencia en ello.

No puede haberla porque el más torpe de los investigadores, hoy y con los medios de que disponemos, puede reconstruir aceptablemente un pasado cada vez menos incierto.

Empecinarse en repetir hasta la saciedad unos conceptos obsoletos, escasos de pruebas concluyentes -que existen- y reiterarse en trasladar una imagen de los hechos manifiestamente deformada, tiene que perseguir fines ocultos que se me escapan. O no.

Las contradicciones son tan clamorosas que parece increíble que se otorguen los méritos que dicen haber obtenido.

Y la perfecta carencia de rigor -cuando es posible acceder a las fuentes sin salir de casa-, parece ridículo. Es de risa si no fuera porque hay intereses perjudicados. Y es desquiciante porque lo pagamos todos los andaluces.

¿Quién, en los estamentos oficiales, permitió el dislate?

¿Porqué?

¿Qué filtros científicos pasó el libro antes de tener el visto bueno para su publicación?

¿Qué Comisión de la Junta dió el plácet?

¿Quién compone ésa Comisión?

Porque si se permitió la edición conociendo el contenido y la obstinación en propagar falacias, serán reos de prevaricación -aplicada al caso o su equivalente-.

Y si no lo conocían, reos de incompetencia, incapacidad manifiesta y causa de eyección de cargo público, con carácter inmediato, e inhabilitación para el mismo de por vida.

Unos y otros, Junta y autores, deberán justificar muchas cosas. Deberán explicar porqué no mostraron toda la información; porqué no hicieron una búsqueda simple de datos; porqué dan por ciertos hechos inciertos; porqué ocultaron parte de la verdad...

Y deberán explicar, a las próximas generaciones, porqué lo hicieron mal a conciencia.

Les queda mucho que explicar, Sres. Bermejo y Barbado, Sres. de la Junta.

Y tendrán que reeditar, de nuevo con nuestros dineros, para poder establecer las verdades que ahora no muestran.

Y se lo tendrán que explicar a los niños y a los jóvenes que, pobres ellos, confían en los libros, en los escritores y en los poderes públicos. Y les gusta el fútbol. Y son de todos los equipos andaluces.

Pues no. No nos callaremos.

Cuidaros.

2 comentarios:

cornelio dijo...

Estos si que se merecen los cosquis...

cornelio dijo...

La teoría del "me lo decía mi abuelito" llevada a la ciencia deportiva.

Vamos a ver, Sr. Algarivo, ¿Va usted a echar más cuenta a algo publicado en un periódico hace ciento venite años o a lo que, al calor de la chimenea le ha contado un abuelete?

¿Dónde deja la ternura de la investigación? Creo que nos estamos deshumanizando o no se acuerda usted ya de aquel anuncio que decía ¿Y el Madrid? ¿Otra vez campeón de Europa?