domingo, 24 de mayo de 2009

GANAR LA LIGA





Saludos.

Aún no ha terminado la Liga y a pesar de que prometí no escribir más sobre el Sevilla hasta concluída ésta, la situación para nosotros ya está fijada y solo queda un partido de trámite. Por eso me adelanto una semana y escribo sin tener la sensación de faltar a mi palabra.

La historia del fútbol en nuestro país, nos guste o no, es la historia de los triunfos de dos equipos.

Sus monstruosos presupuestos, las ayudas sin reservas de los organismos oficiales que regulan y controlan las competiciones y el soporte mediático abrumador, hacen que para ellos no ganar la Liga sea un desastre.

Ocasionalmente, alguno de los "la otra Liga" -como dice mi amigo Baretti-, se cuela, tiene un año brillante y les usurpa la primera plaza. Pero casi enseguida, vuelven a sus puestos naturales y los dos grandes pugnan de nuevo por copar la cima. Así, para ellos, quedar segundos conmociona los cimientos del club y es habitual que despidan al técnico y renueven tantos jugadores como se les antoje.

La diferencia entre ésos dos y el resto, los de la otra Liga -léase Sevilla, Valencia, Atl. de Madrid, Villarreal... y poco más-, es que los mastodontes salen, cada año, A GANAR LA LIGA. Todo lo que no sea eso serán apósitos para contener la hemorragia.

Por el contrario, cada año, cuando comienza la competición, los responsables últimos de los equipos, de los demás equipos, preguntados sobre la planificación, las plantillas y los objetivos, suelen responder, invariablemente:

-Vamos a trabajar para estar en Europa el año próximo.

Invariablemente, ésa es la diferencia.

Se trata de AMBICION, de ACTITUD.

No plantearse, al comienzo de la Liga, salir a ganarla, es sinónimo de quedar entre los seis primeros o más abajo, fuera. Y no es lo mismo ser terceros que sextos aunque ambos jueguen en Europa el año siguiente. No es lo mismo.

Las expectativas deberían ser las máximas y luchar por ellas. Luego, si el año no sale bien, segundos, terceros o cuartos. No más abajo. Nunca.

Son planteamientos de muy grandes.

Y ahora me diréis que si los presupuestos, que si las plantillas... Cierto, hay diferencias abismales pero esto es fútbol y todo es posible. Más aún cuando estamos hartos de escuchar aquello de "no hay enemigo pequeño". Ni grande, añado. No hace tanto, el Sevilla barrió -en algunos momentos de manera bochornosa-, a los dos mastodontes en varias ocasiones, llegó arriba y venció. Se trajo un puñado de títulos y se colocó en la primera fila de los clubes europeos, en la élite.

Y este año volvemos a estar ahí, en la Europa del primer nivel.

Pero me sabe a poco.

Y a pesar de que se me califique de cualquier forma, yo estoy convencido de que podemos y debemos salir a GANAR LA LIGA.

Porque yo no comparto lo de "jugar en Europa el año próximo". Para nada. Yo soy más ambicioso porque apostar al tercer premio es garantía de no conseguirlo. Ése tercer premio es la consolación por no haber logrado los otros dos, el mal menor, la manera de salvar una temporada desastrosa.

Como los muy grandes.

El Sevilla que anoche se clasificó tercero y tendrá que jugar el curso próximo contra las élites europeas, ha carecido de ambición. Ha jugado para estar ahí, el tercero, y aunque estemos exultantes, debió disputar la segunda plaza al equipo del régimen, habida cuenta de que el campeón ha sido intratable todo el año.

Desde mi punto de vista y estando, como estoy, rabioso de alegría, me sabe a poco.

Y también podéis hablarme de lesiones, de campañas, de pitos y silbidos...

Los entrenadores llevan incluído en el salario el plus de crítica y deben trabajar bajo presión siempre, lo hagan bien o lo hagan mal. Es su trabajo soportarlo todo. Deben hacerlo porque nunca, jamás, los aficionados, los críticos, los periodistas y los directivos, estarán de acuerdo con todas las decisiones que tome y lo dirán. Se lo dirán y tendrá que escucharlos. Y cuanto más arriba, más presión.

Y le dirán que no ha hecho ni un solo partido completo en los dos años, que en demasiadas ocasiones nos hemos salvado porque una de nuestras estrellas tuvo una genialidad en el último minuto y porque a pesar de todo, tenemos un plantel excelente, en general, que nos ha mantenido ahí contra viento y marea. Y porque hemos ganado demasiados partidos jugando solo medio tiempo.

Pero he visto demasiados errores de planteamiento, de organización del juego, de estrategias, de movimientos de peones erróneos... demasiados aunque sea cierto que se le pidió Europa y lo ha conseguido.

Pero sigo considerando que debimos conseguir más, que estamos capacitados para intentar echar a un lado a los mastodontes y colocarnos, para siempre, en todo lo alto, en la cumbre, porque podemos decir que a pesar del abismo que nos separa con aquellos dos, somos EL SEVILLA. Y el Sevilla es GRANDE y debe demostrarlo.

Olvidemos los complejos, dejemos demirar las carteras y salgamos a por todas porque podemos. Y debemos. Y queremos. Y si a pesar de todas las vicisitudes, las lesiones, el presupuesto y un entrenador italiano hemos quedado terceros, imagino lo que pudiéramos haber conseguido con otra visión del fútbol.

Paso al futuro.

Me daréis todos los palos por escribir lo que estoy escribiendo en éstos momentos de euforia, pero no puedo dejar de pensar en lo que pudo haber sido con otros planteamientos, con otra óptica, con más ambición.

Y como nunca oculté mis preferencias, hoy las vuelvo a exponer porque creo que el Sevilla, éste Sevilla, debe aspirar a más, a todo. A lo más alto.

Luego, el destino nos colocará donde considere oportuno.

AMBICION.

ACTITUD.

Tengo plena confianza en la Directiva y en las decisiones que tendrá que tomar, sean las que sean. Pero les pediría, desde mi humilde punto de vista, que apueste por la ambición, decididamente, y organice un equipo que salga a ganar la Liga.

Sin complejos.

Y recordad que la gacela que se salva no es la que corre más que el león: es la que corre más que las demás gacelas.

¡FELICIDADES A TODOS LOS SEVILLISTAS DEL MUNDO!

¡FELICIDADES, SEVILLA!

¡HASTA LA MUERTE Y MÁS ALLÁ!

Cuidaros.

4 comentarios:

A. Ramírez dijo...

Felicidades, y el año que viene;
!A GANAR LA LIGA!

ayer y hoy sevillista dijo...

Excelente post, que comparto en un 99%. Futbolísticamente, nuestra plantilla es de notable alto, pero de rendimiento casi sobresaliente, debido a que el club es un modelo de cómo deben hacerse las cosas, que mejora casi todo lo que toca. Cuando los de siempre están a su nivel, más las ayuditas de rigor, las puñaladas a los que estorban, y toda la liturgia que les apoya se pone a funcionar, esa que por repetida, no deja de ser una losa para los demás, es altamente complicado lograr algo más importante. Deportivo ganó la liga con 69 puntos, y Valencia con 71 y 73, por citar a los últimos. Si los otros se ponen en el borde de los 80 o más, es un milagro competir con ellos. Pero estando ahí permanentemente, alguna vez sucederá. La historia nos debe otra liga.

MAGASE dijo...

No seré yo hermano quien te tache de nada,estoy muy en acuerdo con todo lo que dices y llevas diciendo mucho tiempo,creo que ha llegado el momento de dar el paso definitivo a dar el golpe a lo que queramos,tenemos un club saneado,un equipazo plagado de estrellas y ninguna mediatica,nombres propios nacidos en nervión y creados y cuajados aqui en esta casa,solo queda que todos estemos en esa ambición de pelear todo lo que se nos ponga por delante,es la hora de los vcalientes y debemos por fin ya de dar el salto definitivo a soltar ya todo tipo de complejos,un abrazo y felicidades al sevillismo.

Anónimo dijo...

juan antonio (sevillistasderenault):

Excelente post tanto en forma como en fondo.Comparto contigo la idea de la ambición y el no renunciar a nada de entrada. Con Jimenez esto será una utopía. Lo que no entiendo y además no me cuadra con su perfil, es que Del Nido se convierta en cómplice con su decisión de renovarlo. Solo se explica por la inyección de millones que ha metido al club con la entrada en champions.

Sigue así. Somos pocos pero guerrilleros.